Abuelitas feministas  se disputan el comercio ambulante en pasillos del  Metro 

Los pasillos del Metro se han transformado en un tianguis, y cada espacio de venta es disputado por vagoneros, grupos indígenas y hasta feministas de la tercera edad. 

El “Grupo Inapam” es uno de los colectivos de feministas que se ha apropiado de los pasillos de la estación Garibaldi en la línea 8 del Metro, dicho colectivo está conformado por mujeres adultas mayores que ofertan dulces, juguetes, ropa, accesorios para mujer y artículos de novedad a los usuarios del Metro. 

Carmen Soberanes, líder de comerciantes feministas del Grupo Inapam de la estación Garibaldi sostuvo que son extorsionadas y amenazadas por otros supuestos grupos de feministas quienes exigen un pago de derecho de piso. 

Soberanes relató que han sido atacadas por mujeres encapuchadas y vestidas de negro quienes fingen pertenecer al “bloque negro” de feminsitas. 

“Según ellas (las vagoneras) esta no es una protesta feminista, es una protesta económica y no tenemos derecho. La verdadera feminista no ataca a otra mujer y no terrorea”, expresó.

Soberanes fue Secretaria General de la Primera Asociación Civil de Comerciantes Ambulantes a nivel nacional, explicó que en cada estación existen hasta nueve colectivos diferentes, los cuales se organizan y reparten el piso, dándole a cada vendedora hasta seis cuadros de espacio dónde ofrecer sus productos.

“Vienen el grupo Flor de Maíz, Las Trikis, las 2000. Cuando nos han llegado más nos hacemos chiquitas para que quepan”, mencionó. Agregó que en esa estación no se cobra por uso de piso, “aquí todas trabajamos, sean jóvenes o sean viejas, todas somos mujeres y todas tenemos la misma necesidad.”

Aclaró que al menos en esa estación no se consideran activistas o feministas violentas y por ello no se van a retirar a pesar de la presión gubernamental o las extorsiones, pues están amparadas con los artículos 14, 16 al 21 y 23 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, como se lee en las pancartas que colocan en sus espacios de trabajo.

El Grupo Inapam nació hace 2 años ante la necesidad de dar trabajo a personas de la tercera edad que no consigue un empleo por su edad, pero poco a poco ha ido integrando a mujeres de otras edades que se encuentran en la misma situación de desempleo.

“Hay gente que tiene 40 años y ya no las dejan trabajar, entonces esta es una propuesta. Mi tarea es, como mujer de 65 años, abrirles la mente a las más jóvenes para que luchen por lo que quieren, por sus principios y por sus sueños”, concluyó.

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