¿AFIANZAR LA DEMOCRACIA?

Por: Daniel Barranco

COLUMNA/ Al Vino, Vino

 

Este fin de semana que pasó, estuve más relajado de lo común, desperté en un lugar maravilloso, con calorcito, arenita ya se imaginaran.

Como parte de una de mis actividades diarias matutinas, el sábado revisaba las primeras planas de los diarios nacionales con mayor circulación en el país, y en uno de los tantos encabezados leía lo siguiente “Avala INE 1987 mdp más a partidos para afianzar la democracia”, inmediatamente me inquietó el enunciado y hasta me molestó debo aceptarlo, ¿dinero para afianzar la democracia?, pensé, seguimos en esta concepción errada sobre la democracia, reduciéndola a una partidocracia que se vuelve de cúpulas, deciden unos cuantos y lo hacen con el aval de un sistema democrático “representativo”, y peor aún, un medio de comunicación difunde un escandaloso sofisma, “con más dinero, la democracia se consolida”, vaya pifia.

Les cuento que en sesión del Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE), el día viernes 7 de agosto del presente año, se aprobó un financiamiento público para los partidos políticos en 2021, por un monto de 7 mil 226 millones de pesos, mismo que representa un incremento del 38% respecto del 2020, ya que en esa ocasión fue de 5 mil 239 millones.

Si bien el INE no es quien asigna los montos a repartir a los partidos políticos, sino la fórmula ocupada se encuentra en el artículo 41 constitucional, creo que es momento de revisar las cuentas, en México la democracia en efecto se vuelve costosa, pero por los modelos desvirtuados y basados en dádivas a los ciudadanos con mayores índices de marginación y pobreza. ¿Necesitan en realidad más dinero los partidos políticos en México?

¿Debería cambiar la fórmula para calcular el financiamiento de los partidos?, considero que sí y de manera urgente, analicemos la situación, se aprobó ya el monto a repartir, pero la discusión y debate quedó pendiente, ¿Cómo?, la simple lógica nos diría que primero debatimos, argumentamos, analizamos el contexto actual y decidimos si es prudente asignar esa cantidad de recursos, aunque la fórmula y su resultado nos den el supuesto resultado que debe aplicarse.

Según la constitución, los partidos políticos son entidades de interés público, gran tema a debatir el llamado “interés público”, y tienen como fin promover la participación del pueblo en la vida democrática del país, sin embargo sin temor a equivocarme, hoy los partidos NO representan los intereses ciudadanos, pero sí son el único mecanismo de acceso al ejercicio del poder, y como ya lo he comentado en varias ocasiones, para cambiar la manera en la cual se ejerce el poder, se tiene que estar ahí, “contener el poder, es un acto de poder”, y no se puede influir de manera contundente estando fuera de esta esfera, salvo honrosas excepciones, que constituyen actos heroicos.

Democratizar la democracia hoy en México, es uno de los mayores retos que enfrentamos, necesita de un empuje a los diversos mecanismos existentes para transitar hacia ese estado participativo deseable por parte de la sociedad, pero estoy completamente seguro que no será con base a los recursos económicos.

Debemos repensar el concepto de democracia en México, debemos analizar la forma en la que se asigna nuestro dinero a los partidos, así como todos y cada uno buscan el sustento diario, los partidos deberían esforzarse más por conseguir recursos, y no solamente tomar como dogma las reglas del sistema político- electoral actual, ya que mientras se siga pensando que los recursos económicos ayudan a fortalecer la democracia, dejaremos de lado lo que en realidad importa de la misma.


Culmino citando y dejando a manera de reflexión la frase del poeta americano James Russell que decía lo siguiente “La democracia otorga a cada uno de los hombres el derecho a ser el opresor de sí mismo”, preguntándome si ¿somos nosotros los que con nuestra apatía y falta de acción, permitimos que nuestra forma de gobierno siga desvirtuándose?.


Saludos fraternos.

 

agosto 12, 2020

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