Ahogan a Isla Mujeres 14 mil toneladas de basura

  • El tiradero acumula la basura generada por turistas y  los 22 mil 696 residentes contabilizados en el más reciente censo de población 2020

 

Isla Mujeres  se está ahogando en más de 14 mil toneladas de basura apiladas en un tiradero a cielo abierto que colinda con el mar azul turquesa, el municipio isleño tiene más de un año que abandonó la transferencia de desechos al relleno sanitario de la zona continental.

Son residuos sólidos mezclados, entre orgánicos e inorgánicos, que incumplen en lo más básico la normatividad municipal que responsabiliza de su operación al recién separado alcalde priista Juan Carrillo Soberanis, actualmente con licencia y haciendo campaña para una diputación federal por la coalición Morena-Partido Verde Ecologista.

Los ‘cerros’ de desperdicios permanecen al rayo del sol que contribuyen al deterioro ambiental de la ínsula al descomponerse, provocar fétidos olores y servir de alimento a cientos de aves.

 

El tiradero acumula la basura generada por los 22 mil 696 residentes contabilizados en el más reciente censo de población 2020, pero también por los visitantes que han utilizado la infraestructura hotelera reportada de cinco mil 964 cuartos de 61 establecimientos (43 hoteles con 5,726 habitaciones y 18 pensiones y casas de huéspedes con 238 habitaciones), además por la operación diaria de 178 establecimientos de preparación y servicios de alimentos y bebidas (hasta diciembre de 2019), entre otros giros comerciales.

El daño al ambiente se fomenta, entre otras causas, por la falta de recursos económicos para abastecer de diésel al único tractocamión con que cuenta la dirección municipal de Servicios Públicos, encargada de toda la operación, pero que el poco combustible asignado es usado para operar una excavadora que esparce mientras apila los cerros de desperdicios.

 

De acuerdo con fuentes consultadas, para sanear las 14 mil 400 toneladas acumuladas a pie de la Avenida Perimetral Oriente se requerirían al menos 900 viajes de tractocamiones hacia la zona continental, transportando 16 toneladas cada uno; es decir, con el único vehículo que el municipio tiene le llevaría, sin que se acumule un kilo adicional de basura, alrededor de dos años cinco meses. De lo contrario, se requerirían entre 15 a 20 camiones pesados que laboren ininterrumpidamente para intentar sanearlo antes de un año.

Ante la falta de decisión municipal, uno que otro volquetero que acude a depositar “otro tipo” de desperdicios y que ayuda a transportar de 12 a 16.5 toneladas de basura hacia el relleno sanitario colindante con Cancún, pero cuya cantidad transportada es evidentemente irrisoria.

 

Tan sólo entre enero y febrero pasado, la dirección de Servicios Públicos municipales reportó por este tipo de ayuda poco más de 60 toneladas canalizadas a la zona continental, lo que equivale a menos de la mitad de lo que ingresa diariamente al tiradero; es decir, cada 24 horas se recolectan entre 40 y 45 toneladas, y en temporada vacacional alta (como en la reciente Semana Santa) entre 65 a 70 toneladas. La situación es más que caótica.

Hay igualmente cuatro pequeños camiones recolectores, en estado físico deplorable, que a través de cuatro rutas se encargan todos los días de seguir acumulando basura y que, de no darse una intervención de emergencia, vaticinan un colapso de salud pública.

 

El último saneamiento al sitio concluyó en el tercer trimestre de 2019 cuando se reportaron siete mil toneladas de basura extraídas con 503 viajes de tractocamiones. A partir de ese momento, el único camión municipal para el traslado se averió de la transmisión cuyo desdén de las autoridades por repararlo provocó que permaneciera parado dos meses, luego vino la falta de combustible, hasta llegar al actual colapso.

 

El Reglamento de Limpieza Urbana del Municipio de Isla Mujeres establece en su primer artículo que las normas básicas para la prestación del servicio de disposición, recolección y tratamiento de la basura o residuos sólidos tiene por objeto contribuir al mejoramiento de las condiciones de salud e higiene de la población, y a la preservación y saneamiento ambiental del entorno natural.

 

Al Ayuntamiento y al Presidente Municipal corresponde normar la prestación de los servicios públicos, cuya responsabilidad operativa recae en la dirección de Obras y Servicios Públicos y al actual encargado Pedro Canché Cardeña “en materia de planeación, programación, recolección, transporte y tratamiento de residuos sólidos”, según el undécimo artículo.

 

El ordenamiento impone responsabilidades a la población, hoteles, paradores, moteles, comercios, restaurantes y otros generadores de basura en grandes cantidades, que deberán contar, entre otra infraestructura, con cámaras frigoríficas, mientras que para los que producen en menor escala deberán mantenerlas en bolsas adentro de las propiedades.

 

El artículo 19 enlista los derechos de los ciudadanos, de que con su previo pago por el servicio, podrán también demandar ante el Ayuntamiento y ante el Presidente Municipal el cumplimiento de un servicio eficiente y oportuno, incluso acudir ante la Procuraduría Federal del Consumidor. De la responsabilidad por omisión de las autoridades nada se establece.

 

Contadores SDV

 

Sé el primero en comentar

Deja un comentario