Cada 20 años

Por: Rosalía Vergara

COLUMNA| #NoPolitices

 

Esta es mi primera columna del 2020 y este año me da miedo. No le temo a los cambios, pero sí a la incertidumbre provocada en mi alma, tan sensible últimamente.

El 2019 no fue un buen año laboral, pero fue genial a nivel personal. Aprendí como antes enseñaban a los perritos #Aperiodicazos

No de manera literal, pero sí con el dolor de los golpes de la vida.
En noviembre de 1999 entré a trabajar a Proceso, como redactora en su página de internet. #MiVidaCambió

Veinte años después, otra vez está cambiando y #TengoMiedo
Porque este 2019 fue un año de despedidas.

Está siendo muy difícil decirle “adiós” a quien me dio la oportunidad de descubrirme como reportera.

Don Rafael, me enseñó, junto con mi exjefe Salvador, a reportear, a buscar el dato duro, la palabra precisa y la sonrisa perfecta #FusilandoASilvio

También renunció uno de mis mejores amigos del trabajo, Mauricio y lo extraño. #¿AElOalChisme? #Sabe

Una compañera, Jesusa, sobrevivió al cáncer y decidió mudarse a su tierra natal, con su familia. #EsMuyValiente
Tres días antes del año, una de mis tías no venció al cáncer. #SientoFeo

Me despedí de todos los recuerdos dolorosos provocados por conservar cosas regaladas por una persona muy especial para mí. Pero su recuerdo #NoSeMeHaOlvidado

Eso sí, me despedí de la sensación de extrañarlo, pasando por las cinco etapas citadas en una película #SolteraCodiciada (Perú, 2018) #SeLasRecomiendo

Por otro lado, le dije adiós a la estúpida idea de no pedirle ayuda a nadie cuando me estoy desmoronando, como cualquier ser humano.

Y recordé algo importante: Desde hace más de veinte años tengo a unas mujeres hermosas como mejores amigas: Ángela, Angélica, Ana, Lilia y yo.
Somos como una guitarra de cinco cuerdas. Somos #ElAquelarre #MeEncantan #LasAdoro.

Sin mi familia, mis amigas y yo, no hubiéramos logrado superar el año pasado.
Y es así como le doy la bienvenida al 2020.
Por eso, pese a mi actual nostalgia, quizá exacerbada por la gripa, el frío y la incertidumbre, por mis cambios cada dos décadas, me siento optimista, pero con el cuerpo cortado.

enero 7, 2020

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