Columna| De primera!

Por: Alfonso Jay Martínez

Gracias Jorge!

 

“En su nido, solo nuestros huevos” así versaba el desplegado que apareció un lunes previo al clásico nacional entre América y Guadalajara en las páginas del periódico deportivo “Récord”, era el año 2004, recuerdo perfecto que era lunes porque un maestro de la secundaria que compartía la pasión por los colores rojo y blanco, durante los honores a la bandera, se lo mostró a otro profesor que era del América.

“En su nido, solo nuestros huevos” le dijo en voz alta, casi gritando al profesor contrario, quien atónito por ambos mensajes, el del periódico y el grito, no supo cómo reaccionar y sólo emitió una leve sonrisa tímida, de pena al no saber cómo revirar a eso.

Hacía tiempo en que no pasaba algo así en el mundo del fútbol mexicano, que una institución deportiva mandara una mensaje así de irreverente al equipo contrario.

La sensación de molestar e incomodar al contrario sin importar el resultado era, es y seguirá siendo el sello de Jorge Vergara.

Fue fundador de la empresa omnilife en el año 2000 y en 2002 compró las acciones mayoritarias del Club Deportivo Guadalajara convirtiéndose en dueño del mismo.

No llenaré líneas hablando de sus negocios, de los cuales sé poco, expondré porque estoy agradecido con él.
Soy seguidor de las Chivas desde que tengo memoria, recuerdo partes del campeonato de 1997 vs Toros Neza, tenia 7 años y de lo poco que recuerdo era que había tardado mucho para ganar ese título, eso, y el festejo de Gustavo Nápoles en sus 4 goles en esa final.

Lo poco que conocía y me involucraba más en saber de mi equipo, me inconformaba por la malísima racha que pasaba, se perdió la final contra necaxa y se dejó de ser protagonista, los clásicos contra América iban a la baja, decían que por ser equipos de la misma empresa televisiva, la rivalidad quedaba en familia.

El llegar la compra del equipo vinieron cambios en lo económico, creo, porque en lo deportivo seguían igual.
Cuando apareció ese mensaje en los periódicos fue un boom mediático, todos hablaban de eso, volvían a hablar de chivas, se volvían a polarizar los comentarios, hablaban de porqué un equipo que iba mal y tenía malos resultados se atrevía a hacer eso, y contra su archirival que iba bien a costa de lo que sea.

Poco me importaba el partido, me importaba burlarme del otro, me importaba ver sus caras incrédulas ante ese hecho.

Agradezco que Jorge Vergara haya devuelto eso, el orgullo por ser de chivas, porque soy de chivas aunque gane.
Con ese cambio llegó el ajuste en los patrocinadores que aparecían en la camiseta, Don Jorge dijo que iba a borrarlos, que el equipo se sostendría sin patrocinadores, y así lo hizo, sacó a la venta una playera limpia de patrocinadores, a rayas rojas y blancas con un cuello tipo polo en color azul. Y le siguieron varias así, lisas, bonitas sin patrocinador alguno que sea más grande que el escudo.

Agradezco también eso, que se porte la playera por el escudo.
Agradezco la irreverencia que le inyectó al club, sus innovadoras fotos institucionales, aunque siempre criticaré la que se tomaron con el ejército en tiempos de Felipe Calderón.

Le agradezco ese estadio de primer mundo digno de un equipo que aspira a cosas grandes, agradezco los equipos de época que conformó y que le valieron los campeonatos, las copas y el mundial de clubes.
Porque hay que apoyar a Chivas “un día si, y el otro también”.

Le agradezco por sobre todo, que haya llegado al club, porque le hacía falta eso al fútbol mexicano.

noviembre 28, 2019

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