Columna| Mentiras Verdaderas

Por: Alfredo Páez Galindo

Enrique Terán
Columnista. Mentiras Verdaderas

Por: Enrique Terán/

¿AMLO LA ESPERANZA DE MÈXICO O LA DESGRACIA DE ESTA NACIÓN?

Si AMLO sigue en la presidencia no hay futuro; seremos Venezuela. Con Meade o Anaya; estaríamos mejor. Ninguna de las dos cosas es verdad, con la llegada de AMLO al poder, no ha sido el fin del mundo, ni la catástrofe que los agoreros predestinaron.

Para los que votaron por MORENA, fue el fin del bipartidismo, lo que creían que nunca iba a pasar; pasó, ni hirvieron los lagos, ni los tacos dejaron de ser el alimento nacional; solo algo cambio para ellos; fue el fin de época.

Sin embargo, tampoco se acabaron los crímenes, la falta de medicamentos básicos sigue, la corrupción, los malos burócratas, los malnacidos; siguen haciendo de las suyas. Los escándalos en el gabinete siguen, dentro de MORENA siguen las peores personalidades; berrinches entre los actores, declaraciones fuera de lugar.

Hagamos un recuento de los daños; ¿por qué México dio un viraje a la izquierda? Es probable que los excesos del poder, una presidencia basada en el marketing, frívola, insensible al hambre, al drama y los enlutados que dejó Felipe Calderón; la ciudadanía se cansó y optaron por una opción de incertidumbre; como dijo Étienne de La Boétie en el siglo XVI: “Allá la gente prefiera la dudosa seguridad de vivir en la miseria a la incierta esperanza de vivir como desee…

De todas las indignidades que ni las propias bestias del campo tolerarían, pueden librarse si lo intentan, no mediante la acción si no meramente con el deseo de ser libres…

No les pido que pongan las manos sobre el tirano para derribarlo, sino simplemente que dejen de sostenerlo” y el primero de julio sucedió lo imposible, se cayó el sistema político mexicano; democráticamente sacaron al tirano.

Pero no todo ha sido miel sobre hojuelas, hay cosas que se resisten a cambiar, vicios que se siguen arrastrando y sigue habiendo una desesperanza y apatía; algunos se sienten decepcionados, otros simplemente esperaban lo peor.

Para entender ¿Qué pasó? Es necesario saber ¿Quién es AMLO? El pertenece a una casta de políticos antiguos; una pieza de museo, un político histriónico, sobreactúa, dramático; basta ver sus discursos auténticas antiguallas.

Un político que fundó su poder en el verbo, la palabra; el mitin bravo y belicoso, una mañanera donde se habla y habla; pensando que los discursos cambian la historia y por desgracia no sirven para nada, esas hojarascas retóricas solo alejan de la realidad y por salud mental es mejor no ver las mañaneras; porque son exclusivas para provocar a la oposición; un charlatán de plazuela que indigna con premeditación a los conservadores.

¿Qué nos queda? La participación ciudadana; sin participación nada funciona y si es un eslogan de un Instituto Electoral que promueve la participación. Debe ser así, porque la realidad nos ha golpeado la cara, nadie va a resolver nuestros problemas, se nos cayó el mito del salvador, del mesías.

Tomemos partido, contra las cosas que deben cambiar; dignificar la política y reivindicar la política como la actividad fundamental del quehacer humano; construyendo instituciones, fortaleciéndolas, tuertas chuecas o derechas; esas instituciones han ido modificando las cosas; quizá de manera muy lenta, pero al final del día son instrumentos que podemos utilizar, hacerlos nuestros, apoderarnos del espacio público.

Exigirle al presidente que los males de una nación, se combaten con política pública; entender que él es un gurú del discurso político, que él sabe que acusando a los delincuentes con su mamá; no se resuelven las cosas.

Lo dice porque divierte, porque queremos hacer sorna hasta de la desgracia; en política no es lo correcto; aunque funcione electoralmente y la mayoría le simpatice.

Los partidos son estructuras burócratas que son necesarias para llegar al poder, Giovanni Sartori ya lo dijo antes de morir; no hay otro instrumento para hacer política, con esos entes malignos pero necesarios para legitimar el poder.

AMLO no es un mal presidente, ni nuestro salvador; simplemente tenemos que hacer la parte que nos toca: Así es el país; todos quieren que las cosas cambien. Pero nadie se atreve a mover un dedo para que eso suceda.
Atte Enrique Terán

octubre 18, 2019

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