Columna| Mentiras Verdaderas |

Enrique Terán
Enrique Terán. Analista Político.
Enrique Terán
Columnista. Mentiras Verdaderas

MÉXICO UN PRINCIPIO DE INCERTIDUMBRE:

Por: Enrique Terán/

En 1927 Heisenberg; matemático notable,  formulo el “principio de incertidumbre” en términos sencillos viene a decir: Nada se puede predecir con exactitud, siempre queda un margen de incertidumbre en el conocimiento humano.

En ese margen, caben muchas cosas: el amor, la música, la política; este principio está relacionado que el observador por el mero hecho de ser testigo, influye en la realidad que observa el día a día, la altera e introduce una variable de indeterminación infinita.

Hagamos un experimento: Cada canción que ustedes escuchan porque les evoca un amor del pasado; o un sentimiento. La emoción que ustedes sienten tiene una variable, cuando estaban con esa persona, esa canción sonaba diferente, porque esa persona cantaba contigo, esa misma melodía es diferente en cada momento de nuestra vida, nos puede provocar llanto, alegría, nostalgia, esperanza en diferente momento, la canción nunca cambió; nosotros transformamos la realidad y prevalece la más notable.

Ustedes se preguntaran ¿por qué esta columna empieza con una cosa tan sencilla? : El sentido de la vida. Muy sencillo la semana pasada no pude entregar mi artículo a la redacción, por la razón que en un segundo me cambio la vida: Me dio un dolor intenso que en términos médicos fue: “Hernia interna de Petersen” una complicación de una cirugía pasada; me disponía a comer a las tres de la tarde, como cualquier oficinista burócrata y a las cinco de la tarde; me encontraba listo en un quirófano ante una encrucijada del destino: La vida o la muerte. Cuando le pregunte al cirujano la razón de esta complicación; su respuesta fue: Mala suerte, sucede una entre mil.

Pensé en los buenos momentos y los malos; y ambos tienen una característica en común: suceden de manera fortuita, impredecibles, azarosamente, a despecho de un destino caprichoso. Calma, no he sido víctima de una lobotomía o un coaching espiritual que se apodero de mi dinero y de mi deseo de ser feliz.

Simplemente uno entiende que las cosas cambian constantemente y es su destino; no quedarse estáticas. Así le pasa a un país, en su sistema político, en su vida interna, en su caja negra; puede que todo siga igual con la llegada de un gobierno, puede que todo cambie, puede que AMLO destruya la economía, puede que aparezca petróleo o que la OPEP decida incrementar su precio y encuentren mercurio en Tlaxcala; o simplemente pase una tragedia, la tierra se mueva y nuestro espíritu solidario salga o nos quieran invadir el país vecino; y un nacionalismo ramplón de apodere de nosotros y salgan los sentimientos más cursis.

Nadie sabe que va a pasar en México el próximo año; sin duda hay incertidumbre macroeconómica y eso hace que las inversiones bajen, pero en el ciudadano de a pie; sucede un efecto de manicomio, sin sanidades: Pro pejistas, pro calderonistas, priistas de la vieja guardia y hasta idiotas como FOX; todos caben y eso ejerce un hechizo sobre los habitantes que intentan salir a adelante día a día, con la única fórmula que les han enseñado: trabajando.

Cualquier ciudadano mexicano que hemos sufrido los embates y la estupidez de nuestras autoridades: amaneces maldiciendo esta nación y otras veces amas su estupidez, sus tortillas, su gastronomía grasosa, al intolerante, al belicoso.

Los personajes de nuestra vida pública; terminas agarrándoles cariño porque son parte de este paisaje. Nada está escrito, nada se puede predecir, no hay garantías; hay días de luz y esperanza y al otro día un mal nacido puede matar a un niño y descuartizarlo y un narco secuestra una ciudad y sin embargo no estamos en un estado fallido; fallón y chafa quizá.

Solo nos queda disfrutar la vida, trabajar, comer bien y despreciar a uno que otro; total todos tenemos un poco de locura y podemos votar por AMLO y al otro sexenio darle nuestro voto a Margarita Zavala o un mocha manos como Bronco (dios nos libre) o con un poco de suerte podemos tener un gobierno progresista, una patria decente, un paraíso hospitalario: sin pontificar, sin ser pesimista, ni un bobo optimista; tengamos una buena actitud. Puede que todo cambie o que todo siga igual, todo depende como lo veamos desde nuestra perspectiva.
Atte
Enrique Terán.

 

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