Columna| Mentiras Verdaderas

Por: Enrique Terán

¿Lo políticamente correcto es lo correcto?

 

Sin duda lo que llevamos del siglo XXI, hemos mejorado en muchos aspectos de nuestra interacción social, las relaciones interpersonales y en lo políticamente correcto a pesar de vivir en coordenadas; donde el oprobio, la miseria, la violencia, la injusticia caracteriza a nuestros países de América latina.

Llamar: indio, naco, puto, joto, prieto y un sinfín de adjetivos que denigran la dignidad humana; ya no son bien vistos, salvo una pequeña minoría ramplona que aún pululan en nuestra sociedad; pero ya cada vez son menos para fortuna de todos.

Sin embargo, esos avances han traído tormento, para algunos; cuidarnos de cada silaba, el poder hacer una broma o decir lo que te dé la gana; ya no es bien visto.

La dictadura de la palabra, nos ha invadido por una cofradía que Umberto Eco bautizo como la : “Legión de idiotas” donde pueden hablar de lo que quieran incluso de lo que no saben y juzgar con la ira de dios; desde su visión del mundo: la instauración de lo que Alan Kaiser título: “La tiranía de la igualdad” y donde han marcado la línea de un discurso de victimización y lo han trasladado a nuestras instituciones: La igualdad de género, el respeto a las minorías sexuales, el afecto a los desfavorecidos; es algo en lo que un ser normal, con valores medianamente aceptados dentro de nuestra sociedad; no puede negarse o fomentar lo contrario.

Pero como el maniqueísmo ya ha pasado de moda y sin duda hay matices; ya que la condición humana es mucho mas compleja. “Juntos podemos porque somos buenos” el resultado: mujeres uniendo sus fuerzas contra el patriarcado, minorías exigiendo respeto y de repente vemos que hay propuestas delirantes, ingenuas y voluntaristas y es peligroso porque ya han cobrado algunas vidas de gente con espíritu libre.

En esta semana despidieron al profesor: Carlos Arturo Baños Lemoine; de la Universidad Autónoma Metropolitana por ser antifeminista; por no ser políticamente correcto, por no pensar como las mayorías.

Quitarnos la palabra es lo que han hecho los colectivos en defensa de lo supuestamente correcto. Quitarnos el libre albedrio, la libertad; en imponernos una visión del mundo, blanco o negro y si no piensas como ellos; eres un ser que merece ser quemado ante los tribunales de la opinión pública, sin derecho de réplica.

Les advierto queridos lectores que nos están conduciendo a la destrucción de las cosas mas hermosas del mundo: La música, la literatura, el cine, el arte; todo aquello donde nos refugiamos los incomprendidos;
porque en ese territorio de la mancha debe ser un territorio amoral, sin dogmas, donde se puede ser un hijo de puta y un ser que puede dar la vida por amor.

Nos están arrebatando, el poder reírnos de la condición humana, hacer chistes incorrectos con los amigos, hablar de pendejadas sin poder ser juzgados de machistas, homofóbicos; el ser libre y como dijo un amigo linchado por la legión de idiotas: “La cuestión no es astronómica, es ontológica.

No se refiere a los pinches planetas, sino a mi pinche condición de ser pensante, se refiere a mis convicciones, a las médulas de mis huesos” Aquí nadie es víctima; simplemente vivimos el día a día, tratando de ir sorteando la suerte; la solidaridad humana, el amor, la esperanza, la amistad se puede encontrar en un priista, en un infiel, en un traidor, en un homofóbico y en cualquier ser humano que ejerza su libertad con vehemencia.

Atte:

Enrique Terán

noviembre 22, 2019

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