Columna | Sapere Aude

Por: Alfredo Páez Galindo

Moisés Montoya García
Moisés Montoya García, columnista.

Por: Moisés Montoya García /

ALEXANDRIA OCASIO-CORTEZ, ¿ERROR O ACIERTO EL APOYO A BERNIE SANDERS?

El sábado que iba saliendo de mi reunión de trabajo, me llegó una notificación de “Now This!” en la cual informaba que la congresista más joven del Congreso en U.S.A., Alexandria Ocasio-Cortez (AOC), brindaba su apoyo al precandidato demócrata Bernie Sanders.

Pero, valdría la pena analizar el contexto político, y ponernos a pensar: ¿será un acierto o error?
En realidad, no es sorpresa dicho apoyo, Alexandria Ocasio-Cortez inició su lucha social e incursión en la política a partir de la campaña política de Bernie Sanders del 2016.

Movida por la “revolución política” de Bernie Sanders, desde su precandidatura y ya como Congresista ha impulsado iniciativas calificadas como “radicales” por unos, y “progresistas” por otros.

Aunado a ello, después de su presentación del “Nuevo Acuerdo Verde”, el apoyo de Bernie Sanders fue fundamental para ponerlo a discusión a nivel nacional, y a partir de entonces, se les ha visto como mancuerna para impulsar iniciativas que consideran fundamentales.

Asimismo, el contexto político podría indicar que Bernie Sanders, y congresistas como AOC son la mejor opción ante uno de las administración más deplorables que han existido.

De acuerdo a una encuesta realizada por la Universidad de Harvard en el 2018, 51% aseguran no respaldar el capitalismo, y en ese sentido, 43% de los jóvenes norteamericanos se consideran “socialistas”.

Por si eso fuera poco, las políticas migratorias, conflictos comerciales con otros países, el impulso de sectores intolerantes de la sociedad, entre otros asuntos, podrían demostrar un hartazgo hacia todo aquello que representa Donald Trump, y por ende, el Partido Republicano.

Sin embargo, pareciere que la historia del 2016 se repite nuevamente. Lo cual podría considerarse drástico ante el actual clima de incertidumbre política que actualmente vive Estados Unidos, pero, hay diversos factores que nuevamente los demócratas, y personajes como AOC, no toman en cuenta… podríamos decir que incluso subestiman.

Entre ellos encontramos lo que se llama “transición demográfica”, el cual consiste en que el electorado de Estados Unidos cada vez es más viejo en edad.

De acuerdo a un artículo del Huffpost escrito por Michael Hobbes, americanos que tienen 65 años o más son los que están en mayor aumento. Lo cual, valdría la pena mencionar, tiene trascendencia debido a que son los más consistentes en su obligación como ciudadano de votar.

Es decir, tan sólo en las intermedias del 2018, vimos que en Georgia 66.5% de personas de 50 años o mayores salieron a votar contra sólo 30.5% de jóvenes entre 18-29 años y 40% de aquellos entre 30-39 años. Por su parte, en Iowa salieron a votar de 60-76.1% de personas de 50 años o más contra únicamente 29.3-40% de personas de 18 a 39 años.

Y finalmente, en Delaware de 57.8-67.6% de adultos mayores a 50 años, y únicamente de 26-38% de jóvenes.

Idiosincráticamente, el adulto mayor en Estados Unidos cumple con su obligación como ciudadano en el día de elecciones, y la gran mayoría se identifica más con el Partido Republicano y sus políticas económicas y migratorias. Por lo cual, inclinarse completamente a un electorado joven es un error.

Por otro lado, el aspecto político no ha sido un fuerte de AOC. Es decir, desde su llegada en 2018, en alianza con el denominado “Escuadrón” (Ilhan Omar, Rashida Tlaib y Ayanna Pressley) querían iniciar un proceso de juicio político contra Donald Trump. Lo cual creó un pequeño conflicto con la ahora líder congresista, Nancy Pelosi.

Dicha batalla contra la poderosa líder demócrata, en efecto, demostró su influencia en la bancada más progresista que han tenido los Demócratas en toda historia, pero, no tuvo la visión política.

No solamente Nancy Pelosi le ganó el apoyo del partido demócrata en su totalidad, sino, que al final marcó la ruta idónea para el Juicio Político de Donald Trump. Por lo cual, podemos decir que reacciona más por impulsividad que por un verdadero estratagema político.

A lo anterior, cabe añadir que el panorama electoral al interior de los Demócratas ha cambiado drásticamente.

Es cierto que desde el inicio de los debates, Bernie Sanders se encontraba en segundo lugar, después de Joe Biden. Pero, después de la operación quirúrgica que sufrió Sanders, y el tercer debate que recientemente se llevó a cabo, Elizabeth Warren se sitúo incluso en una encuesta como la favorita para ser la próxima presidenciable, lo cual enmarco como su segundo grave error: ignorar los hechos.

Finalmente, considerar que el Juicio Político en contra de Trump será un triunfo para los demócratas.

Es cierto, que desde hace unos días, de acuerdo a una encuesta de “FiveThirtyEight”, 49.4% de los americanos apoyan la destitución de Donald Trump. Sin embargo, hasta el momento, la prueba más contundente en contra del Presidente es el famoso “whistleblower” que no ha sido citado a comparecer ante el Congreso, y la documentación que se ha mostrado hasta el momento.

Diversos expertos legales han considerado que es procedente la destitución del Presidente, pero, esto más que un asunto jurídico, en realidad, recae en un asunto político.

Valdría la pena considerar que si bien los Demócratas controlan la Cámara de Representantes con 235 congresistas, ellos como tal sólo tienen la facultad de iniciar investigación y decidir sobre el inicio del Juicio Político. No obstante ello, eventualmente el Senado, el cual es controlado por los Republicanos, es el que se sitúa como jurado y decide qué procede.

No solamente el aspecto histórico establece como improbable la destitución de Trump, sino, que hasta el momento, los Republicanos no han expresado su deslealtad al Presidente. Y asimismo, han expresado en diversas ocasiones que el proceso está siendo manipulado a través de argumentos leguleyos por parte de los Demócratas.

Por lo tanto, ante el contexto que acabo de describir, el apoyo que AOC brindó a Bernie Sanders fue un error.
El proceso de enjuiciamiento en contra de Trump puede terminar generando simpatía hacia él. Recordando que una ínfima cantidad de jóvenes salen a votar, y existe una lealtad de los adultos mayores al Partido Republicano, esto puede terminar afectando principalmente a los Demócratas en las presidenciables.

Bajo esa tesitura, el presidenciable que los Demócratas terminen escogiendo puede ser equívoco que le dé la victoria a Trump nuevamente. Esto debido a que no solamente la gran mayoría de los adultos mayores aún ven negativamente a los denominados “socialistas” y tienden a inclinarse por alguien “capitalista” o más de “centro”.

Es por ello que Biden durante un gran tiempo se mantuve al frente de las encuestas, pero, su discurso se ha visto como pasivo e incluso retrógrada. Mientras que Warren se ha visto combativa, propositiva, y pro-capitalista con un enfoque más social.

En un debate uno vs. uno, incluso expertos han comentado que Trump le ganaría por un lado a Biden, a través de una retórica agresiva a la cual no existe una contestación, como lo demostró el debate Demócrata.

Y por otro lado, contra Sanders el calificativo de “socialista” puede ser usado en su contra, y la carga electoral puede incluso ser perjudicial para su salud.

Las perspectivas que he señalado aún se mantienen en la incertidumbre… estamos ante una de las épocas más rocambolescas de Estados Unidos, y no hemos visto una acción contundente hacia la destitución de Trump.

AOC perdió una gran oportunidad de darle una clara ventaja a la candidata más idónea para ganarle a Trump: Elizabeth Warren.

octubre 22, 2019

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