[Video] Comerciantes de la tercera edad sin ventas en Feria Navideña por falta de difusión

Por: José Ramón Pedraza García

En el estacionamiento del Velódromo de la Ciudad de México, como desde hace 13 años, artesanos de Jalisco y el Estado de México se congregan para poner en venta sus nacimientos y figuras del Niño Dios de todos tamaños en la Feria Navideña de Artesanías.

Sin embargo, el constante desplazamiento, la poca publicidad y la falta de apoyos de organizaciones gubernamentales han disminuido sus ventas.

Desde la salida de la estación Velódromo de la Línea 6 del Metro se puede percibir un ambiente solitario, únicamente algunos puestos de dulces y garnachas también vacíos se observan.

No hay letreros, anuncios o voceadores que informen sobre la presencia de la feria, por lo que, si uno no conoce el lugar, puede tener problemas para localizarla.

Al llegar enfrente de la entrada del Velódromo, en el estacionamiento de este recinto, algunos puestos metálicos, igual sin anuncios, venden figuras de barro de la Virgen María, José, reyes magos, burros y bueyes, ángeles y demás figuras clásicas que se ponen en el nacimiento en cada casa de México, sin embargo, no hay mucha gente a quién vender.

Al recorrer el lugar podemos observar varios puestos en los cuales se vende figuras de barro y yeso, de diferentes colores, alturas y diseños, en algunas se encuentran muy pocas piezas ya a la venta, además de que varios puestos están cerrados a pesar de ser pasadas las dos de la tarde.

Las piezas a la venta son de alta calidad, algunas incluso tienen mecanismos que las hacen más llamativas, como una fuente en forma de río o nacimientos completos con bases y luz led.

Fue más tardado encontrar el lugar de la feria que el tiempo en recorrerla.

El ver tantos puestos cerrados en el lugar acorta considerablemente su recorrido. En uno de los puestos que aún continúa abierto se encuentra el señor Luis Hernández Núñez, artesano de Tlaquepaque, Jalisco, quien lleva 51 años de participar en la feria, y junto con su esposa, Carmen Preciado, tienen varias generaciones ofreciendo sus productos a los clientes de la Ciudad de México.

Ambos señalan que la Feria Navideña de Artesanías se ha estado moviendo de sede al paso de los años: del Mercado de Sonora al Mercado de Jamaica, del Mercado de Jamaica a la Cámara de Diputados, de la Cámara de Diputados al Deportivo Venustiano Carranza, lo que ha ocasionado que los clientes dejen de seguir la feria por falta de información, haciendo que las personas se acerquen a otras opciones, como el ya mencionado Mercado de Sonora o el Mercado de Artesanías de Balderas, sin embargo, son los vendedores de estos lugares quienes se acercan a ellos para comprar sus productos y revenderlos en sus negocios propios a precios más elevados.

Luis Hernández menciona que el aislamiento que han sufrido ha afectado sus ventas, ya que en otros puntos la clientela era mucho mayor y terminaban beneficiados la gran mayoría de los participantes de la feria, sin embargo, y debido a la poca venta, lo que llegan a ganar se invierte en su mayoría en comida, lo cual no solventa el costo del viaje de su lugar de origen al estacionamiento del Velódromo y demás inversión que necesitan realizar para vender en la Ciudad de México, el cual llega a ser de 10 a 12 mil pesos.

Agrega que los apoyos que se dan por parte de las autoridades son muy raquíticos, incluso el otorgado por el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), a pesar de lo planteado por el Gobierno Federal al iniciar la gestión del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien mencionó que ayudaría a los artesanos para mejorar sus ventas. Tanto el señor Luis Hernández como el resto de los artesanos que se encuentran en la feria piden apoyos para la publicidad, para que las personas los conozcan y vayan a visitarlos, con esto esperan que las ventas aumenten y puedan continuar con la tradición presente en su familia desde varias generaciones atrás.

diciembre 20, 2019

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