¿CÓMO SOBREVIVIR CON CORRUPCIÓN?

Por: Enrique Terán

 

Enrique Terán
Enrique Terán. Analista Político.

 

COLUMNA / MENTIRAS VERDADERAS

 

El proceso de desencanto que hemos vivido; la mayoría de todos los ciudadanos en este sistema que incentiva la corrupción y hace forzosamente que te metas en el ciclo vicioso y te vuelves parte del problema; a despecho de tus principios, hace de este país un lugar invivible.

Afirmo que se incentiva la corrupción y es completamente racional en este país; porque sale más barato darle dinero a un policía atrabiliario, que ejerce de manera arbitraria el poder; ha en ese momento entrar en conflicto e ir hasta las últimas consecuencias, cuando el policía será excusado por su bajo salario y sus condiciones sociales; probablemente todos te miren mal, por aferrarte a que ese elemento ya no tenga trabajo, al final te das cuenta que la corrupción es sistemática y todos la sostenemos.
Alguna vez; Peña Nieto afirmó que la corrupción era cultural.

Recuerdo que medio mundo se desgarró las vestiduras, incluso Leon Krauze, periodista acomodaticio; personalizo su afrenta y se dijo impoluto; haciendo gala de su ciudadanía gringa y un obediente de las reglas.

A riesgo de parecerme al vocero de FOX; lo que quiso decir el entonces presidente fue: “Es normal ser corrupto, porque hay incentivos para hacerlo” y yo creo que tiene razón, porque unos de los diez principios de economía que plasmo el liberal Gregory Mankiw en su obra: “Las personas se mueven por incentivos”.

Y un individuo se enfrenta a la disyuntiva: ¿Estudio o me dedico estafar? Y si esta sociedad da incentivos a los charlatanes con coaching, que ha un psicólogo clínico.

Si se premia a quien invade los impuestos, en vez de premiar al que genera la riqueza; este país se empieza a desmadrar porque todo mundo quiere negociar su desobediencia.

Hacer política no es opción; porque los incentivos, son para los lambiscones, para los extorsionadores; no se premia al de mayores capacidades intelectuales, si no al más abyecto, al más gris, al más ignorante y sobre todo el que obedezca con mayor vehemencia al mandamás.

Pareciera que no hay a donde ir, que no hay escapatoria y que tenemos que resistir estoicamente, nuestra desgracia: tampoco es así, pero la cosa si esta jodida y va estar así mucho tiempo.

Hay alternativas a largo plazo: Cambiar la cultura política e ir aboliendo las prácticas nocivas; no es tarea fácil, pero es posible cambiarlo. Las nuevas generaciones, tendrán que construir alternativas de organización social y participación ciudadana; las instituciones se ven rebasadas, por las resistencias naturales al cambio, sobrevivir ante corruptos, en un sistema que excluye a los más pensantes, a los más inteligentes; estratificar sistémicamente a los que piensan diferente; no es tarea fácil.

Nos toca remar a contracorriente; hay muchas fugaz para sobrevivir a ello: Algunos vuelcan su desesperanza a la religión y rezan sin cesar y confían en entes sobrenaturales.

Otros su alternativa es el alcohol, las drogas; el vicio para olvidar esta tremenda desesperanza. Otros seres humanos que desafían la libertad, teniendo una vida promiscua, porque son terrenos personales y quizá ahí no tienen cabida, los políticos que nos arruinan la vida; el resultado es un país consumidor de
pornografía infantil, hombres acosando mujeres por las calles, porque la sexualidad nos fue inculcada como tabú; madres solteras, mujeres haciéndose víctimas y calumniando a sus enemigos con cuestiones sexuales porque saben que eso escandaliza y estafando a sus ex maridos con pensiones alimentarias raquíticas.

El único refugio es fortalecer nuestra cultura: leyendo novelas, información científica, ver cine, disfrutar la vida en esos pequeños placeres: comer pizza con tus amigos, construir lazos humanos, tener una visión de la vida con sensibilidad y encontrar nuestros defectos, reaccionando cuando tus dogmas y principios; dañan y ves que no coinciden con la realidad.

Articular una cultura política donde dejemos de ser súbditos, generar ideas permanentes, para poder influir en esta sociedad; poner en alto nuestra cultura y acervo intelectual.

Alejarnos de esas personas que no valoran tu película favorita, que no tiene sensibilidad de nuestra música; porque esa gente nos tiene anclados, quizá sean buenas personas, pero alguien que no tiene
sensibilidad ante el arte, la música, la literatura; te arrastraran a su mundo deprimente y vivirás mediocremente, sabiendo que no hay salida y sin esperanza que se puede construir un mundo mejor.

Atte Enrique Terán

marzo 13, 2020

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