LA CONJURA CONTRA UNA ASPIRANTE

Por: Enrique Terán

Enrique Terán
Enrique Terán. Analista Político.

COLUMNA/ MENTIRAS VERDADERAS

Esta semana se definió a los cuatro consejeros del INE, pero sin duda detrás de esa contienda política interna; salieron las peores actitudes políticas que tiene nuestro decadente sistema político.

Hoy todos aplauden como una claque orquestada; sobre la decisión que tomó la Junta de Coordinación Política, junto con el Comité Técnico; pero hay una historia épica, digna de una obra macbethiana.

El principio de que un consejero electoral; debe ser impoluto e imparcial, ciudadano libre de preferencias políticas; es una falacia, una ficción aceptada por ingenuos y hasta por analistas políticos. Cualquier ser humano que incursione en la política, en la administración pública; tiene filias, fobias, preferencias; inclinaciones; no deberíamos espantarnos y mucho menos ocultarlas.

Pero como la hipocresía es parte de nuestra cultura política; es difícil erradicar la simulación; así que todos los aspirantes escondieron sus fobias y filias; en su carta de exposición de motivos para ser consejeros: fueron chatas, anodinas y discursos solemnes sobre su visión de la democracia. Nadie quiere admitir que el consejo general son cuotas burocráticas de los partidos; lo simulan con mucha torpeza.

El comité técnico estuvo conformado por: Ana Laura Magaloni, Sara Lovera; Blanca Heredia Rubio: estas tres mujeres, que se agazapan en la academia, en el feminismo y luchas sociales; resultaron unas mafiosas y la supuesta sororidad que pregonan a costillas del erario, decidieron olvidarse de ello y conspiraron contra una aspirante: Diana Talavera Flores; abiertamente, sin tapujos; construyeron a lo largo de cinco días, una conspiración vil y de poca generosidad humana, canallesca; para que no llegara a ser parte de las quintetas.

Con actitud genuflexa, la feminista Sara Lovera, filtro la lista de las quintetas a Pascal Beltrán del Rio. Ana Laura Magaloni preparo una agenda en los medios, para difamar a Diana Talavera; es el único nombre que ella profirió, guardo el anonimato de otros aspirantes, acusados de acoso sexual como el caso de Pablo Becerra y que el mismo José Woldenberg; pidió no incluir en la terna a su propio amigo.

¿Por qué tanta inquina contra Diana Talavera? Por pertenecer a una camarilla de gente de izquierda; la verdad verdadera es porque Diana, tiene capacidades probadas; una servidora pública integérrima, que jamás se escudó en cuotas de género y de privilegios; fue su trabajo, su trayectoria, sus antecedentes laborales y académicos.

Fue una aspirante con todas las credenciales; que no merecía ser excluida; por una sencilla razón: su curricula y su experiencia electoral rebasaba a todas las aspirantes. Pero la orden y la suerte de Diana Talavera; ya estaban echadas por esta camarilla de intereses; recibieron órdenes explicitas de no
dejarla pasar, por representar una amenaza para las corruptelas que dejo el exconsejero: Marco Antonio Baños y el consejero opositor Ciro Murayama.

Magaloni; construyo el argumento que era un capricho de John Ackerman, por eso dejaron que el presidiera el comité técnico; desquiciándolo y construyeron el camino para descarrilar el proceso; para generar una crisis.

Si bien es cierto que el priista Diego Valades el otro miembro del comité; se mantuvo al margen de esta conspiración planeada, por estas mujeres infames. Tuvo complicidad, porque se sabía que Diana Talavera; merecía estar en las quintetas y las otras posiciones se iban a negociar. Al enojarse Ackerman; ellos aprovecharon la algarabía y con premeditación, con todo el apuro, para descarrilar el proceso y generar una crisis en San Lázaro; pusieron a su gente abyecta, colaboradores dispuestos a servir al mejor postor.

Se tuvo que hacer un esfuerzo y rescatar a gente decente; si bien es cierto que no quedaron los mejores perfiles. Se evito que llegaran los pendencieros, los opositores a sueldo, los serviles; por eso es que los nuevos integrantes del consejo nacional del INE, no son rostros conocidos.

En esta guerra sin cuartel que es la política; hay ganadores y perdedores. Por eso es que los aplaudidores y los abyectos; están felices, porque el único objetivo de ellos era que: Diana Talavera no llegara a ser consejera.

Su torpeza política y su falta de miras; no se dieron cuenta que a Diana le espera la presidencia del
Consejo Nacional Electoral el próximo año. Sin duda es un duro golpe, pero así son los momentos que vivimos; así es la vida, los conflictos: un puñado de canallas se salen con la suya. Diana le toco jugar así, ella sabrá reponerse; ella no se ira a llorar, no se hará la víctima, ni acusará de misoginia al comité, ni violencia de género; simplemente se le tendrá que reconocer su inteligencia y sus capacidades: tarde o temprano.

julio 24, 2020

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