ENTRE PROPUESTAS, PROMESAS Y OCURRENCIAS

Por: Alejandro Villafuerte

COLUMNA / LA ÚLTIMA PIEZA DEL TABLERO

 

Las promesas se mantienen en el tiempo, para cumplirlas en el momento idóneo o antes de vencer el plazo, ya que se juega con la palabra y el honor de quien jura hacerlas cumplir.

Pero en ocasiones, valdría la pena replantearse esas propuestas, hacer un estudio a fondo de factibilidad y su metodología para ejecutarlas, en el caso del gobierno.

El electorado eligió la propuesta presidencial actual, debido a los excesos de la clase política mexicana, además de los reclamos de justicia, la búsqueda por la pacificación y los grandes escándalos de corrupción, que sacudieron el sexenio priista anterior.

Si bien el Presidente Andrés Manuel López Obrador, supo capitalizar políticamente los reclamos de la ciudadanía, que le favorecieron ampliamente en el voto popular, a quienes les hizo múltiples promesas.

Hoy busca ratificarlas ante su amplio electorado, pero nos preguntamos: ¿a qué costo? y más aún cuando se acerca el proceso electoral 2021.

Debemos dejar en claro que las exigencias cambian, pues se ajustan a nuevas realidades coyunturales, cuando existen temas de mayor trascendencia en la agenda pública, en ocasiones sí valdría la pena enfocar los esfuerzos del gobierno en resolver esos asuntos o tratar de buscar soluciones que la ciudadanía exige.

El estilo personal de gobernar del presidente ha quedado en claro: él mismo busca posicionar los temas en las mañaneras y buscar encaminarse en sus promesas, pero por múltiples factores ha tenido que cambiar su discurso, sin embargo las inquietudes están presentes, prueba de ello, es que le ha dado la vuelta al tema del avión presidencial.

Que si bien ese avión es sinónimo de los privilegios de la clase política, ha costado más tenerlo en exhibición en los EEUU.

De la idea de la venta se ha pasado al de la rifa, que ha sonado a ocurrencia y que también ha pasado a ser una cortina de humo de este gobierno, pues el querer rifar el avión presidencial con los cachitos y centrarlo como el tema principal, en el que los medios no se “distraigan” con los feminicidios y la violencia en general del país, es simplemente un error.

El cambio de actitudes y de discurso del gobierno es evidente, ejemplos los hay, tal como el de “Abrazos no Balazos” por un ejército y una guardia nacional que ahora ya responde a las agresiones.

El llamado que se hiciera a los migrantes de venir a México a trabajar, a la descoordinación que existe ahora entre la Secretaría de Relaciones exteriores (SRE) por las recomendaciones estadounidenses y la SEGOB, esta ultima de quien depende directamente el Instituto Nacional de Migración.

Y así, unas promesas quizá van para el olvido y otras que resultan atractivamente políticas, van para su ejecución, tan solo para que este gobierno y el ejecutivo queden bien o no se vean fracasar en el intento, a lo que también podríamos llamarle honorabilidad a la palabra del presidente, soberbia, o quizá ego personal.

Usted dirá… Nos leemos en la próxima.

 

febrero 19, 2020

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