Fotogalería: Así se vivió la noche de Día de Muertos en Mixquic

Foto: Orlando Ramírez / México Viral

Por: Orlando Ramírez /

Entre las calaveritas de chilacayota, petates, pan de muerto y cempasúchil, extranjeros y mexicanos celebraron el Día de Muertos en Mixquic, el lugar en donde surgen las raíces de la tradición mexicana.

Entrar a Mixquic, es como dar un paso en el Mictlán, todo el pueblo está lleno de ofrendas, murales y catrinas.

La gente, como cada año, desborda las calles para salir a recordar a sus muertos, sin embargo, como una tradición muy mexicana, el buen humor y amabilidad no falta, la multitud siempre abraza a la muerte con ánimo de fiesta, respecto y admiración.

Este es uno de los diversos Pueblos Originarios que tiene la Ciudad de México y a lo largo de los años se ha vuelto famoso porque sus habitantes pasan la noche del 2 al 3 de noviembre en el panteón local esperando a sus seres queridos.

Aunque la noche avanzaba, visitantes seguía llegando, los estacionamientos se quedaban sin lugar y diversas actividades culturales ya estaban saturadas. En el centro de Mixquic el gobierno de la Alcaldía instaló un templete en donde, al son del zapateo, la danza folclórica levantaba sonrisas.

Asimismo, el panteón ya se encuentra listo para la siguiente noche pues en el llegaran aquellos que nos han dejado y a la luz del día, los locales adornaran con cempasúchil y veladoras.

Además, los habitantes colocan grandes ofrendas y permiten que los visitantes entren a sus casas a admirarlas.
Entre la multitud, alemanes, americanos, españoles y colombianos buscaban fotografiares entre los diversos escenarios, que ahora eran dueños de cualquier calle del pueblo, las calaveras abundaban y las catrinas parecían vigilar a todos.

En cualquier esquina es común encontrar letreros señalando las casas en donde se puede pasar a visitar las ofrendas.

Tienen nueve elementos tradicionales que no deben faltar porque son muy esenciales”, decía una oriunda del pueblo a los admirados citadinos de Polanco que desconocían del tema.

La vecina, como todos en el pueblo, dejó pasar a un grupo de turistas a ver su ofrenda y les decía: “el petate, el pan de muerto, el xoloitzcuintle, la comida prefería del difunto, el pan de muerto, tzompantli, el agua, la sal y las velas deben siempre estar presente porque tienen una función en específico, por ejemplo, el tzompantli es un trofeo para las almas por haber trascendidos”.

Visualizar todos estos elementos, no solo en las casas, sino por todas las calles y edificios públicos hace que la travesía valga la pena pues muy pocos altares mexicanos rescatan al cien por ciento los elementos prehispánicos.

Mixquic se encuentra en la Alcaldía Tláhuac y para llegar solo debe tomarse un microbús desde la estación Tláhuac del Metro. A lo largo del recorrido, en las avenidas principales de los pueblos que se atraviesan, la gente coloca fogatas en la entrada de sus casas.

La finalidad es iluminar el camino de las animas, durante la noche la familia de los fallecidos se sienta alrededor de estas fogatas a tomar café, comer tamales y recordar a los difuntos.

No obstante, en Mixquic cambia la dinámica pues para guiar a sus difuntos la gente pone, nueve días antes, faroles con forma de estrellas que normalmente son hechos con palillos y papel china de diversos colores.

El 1 de noviembre se celebra a Todos los Santos, recordando a los niños que han fallecido, y el día 2 se celebra a todas las personas, reviviendo sus recuerdos y gustos en comida, música y bebidas.

Día de Muertos es la tradición mexicana más esperada del año y aunque muchos de los elementos tradicionales de estas fiestas se han perdido, en Mixquic aún están arraigados.

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  1. beneficii
  2. Plymouth workers call in sick more than any other UK city

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