Gobierno Obradorista, el primer caso de virus en México

Por: Diego Arozqueta

Diego Arozqueta. Analista Político.
Diego Arozqueta. Analista Político.

 

COLUMNA/ SIN CENSURA

 

El mundo está atravesando una crisis de salubridad; según la Organización Mundial de la Salud (OMS) , ha registrado poco más de 234 mil casos de COVID-19 en el mundo; tan sólo en México, al último corte de la Secretaría de Salud al día sábado 21 de marzo, se han confirmado 2 muertes, 203 casos de contagio confirmados y 606 casos sospechosos.

Seguramente al día de la publicación de esta columna, ya habrán el doble de casos sospechosos en el país.

No hay que menospreciar. Lo que está pasando en el mundo es una realidad que está acabando con la vida de las personas, de acuerdo con el conteo de la Universidad Johnson Hopkins, al viernes 20 de marzo se habían sumado un total de 10 mil 38 muertes, mientras los casos confirmados de contagio ascendieron a 246 mil 275 en todo el mundo.

Estas alarmantes cifras han hecho que países latinoamericanos como Argentina se declaren en cuarentena total obligatoria, otros países como Estados Unidos, Italia, España, entre otros, también estén tomando las medidas necesarias para prevenir y combatir la pandemia; pero, ¿qué está pasando en México? El 28 de enero de este año, tras la amenaza de propagación del coronavirus, que para ese entonces ya afectaba varias poblaciones de China, el Presidente, Andrés Manuel López Obrador, declaró:

“Es nuestro país, afortunadamente, de los países más preparados y con menos riesgos por la afectación de este virus, para que estemos tranquilos, desde luego atentos, pero tranquilos”.

La pregunta aquí es, a casi dos meses de esta declaración, ¿realmente el gobierno Obradorista está preparado para prevenir y combatir la propagación del virus en México?

La respuesta sencillamente es, no.
Seguramente los fieles lacayos Obradoristas saldrán en defensa de quien utiliza amuletos religiosos para protegerse de los contagios de coronavirus; pero disculpen, hay que ser más críticos, realmente las cosas se están haciendo mal.

Seguramente creerán que tendré una serie de razones para descalificar al gobierno Obradorista; y sí, pero este artículo no se trata del análisis que yo pueda considerar sobre sus políticas de prevención y combate del coronavirus; ese estudio lo realizaré, si el virus no me alcanza, posterior a la crisis que se está viviendo, obviamente para realizar de forma más crítica y prudente las observaciones hacia sus políticas de salud y no realizar declaraciones como aquellas con las que se refirió el Presidente el pasado 4 de marzo contradiciendo las recomendaciones de la OMS para prevenir contagios. Para aquellas personas que no lo recuerden, les dejaré el texto citado. Precisamente declaró:

“Miren, lo del coronavirus, eso de que no se puede uno abrazar; hay que abrazarse, no pasa nada”.

Y para aclarar, hagamos una pausa, seguramente la OMS, los gobiernos internacionales y el Comandante Borolas, están conspirando en contra de nuestra cabecita de algodón y su gobierno, para desprestigiarlo con el Coronavirus. Pero las recomendaciones internacionales son muy claras: lavarse las manos frecuentemente, evitar tocarse nariz, ojo y boca; mantener distancia, al menos, de 1 metro entre personas. Sin embargo, aún se siguen realizando conferencias de prensa presidenciales matutinas (mañaneras) sin las medidas necesarias para prevenir y combatir los contagios; es más, el Presidente considera que la mafia del poder conspira contra él y lo único que desean es que deje de hacer sus mañaneras.

Pero, ¿cuánto valen nuestras vidas para el gobierno cuando nuestro Presidente arriesga su propia integridad al no contar con medidas de prevención de contagio?
Ahora, la solución debe ser nuestra, a estas alturas debe valer más nuestra palabra que la del Presidente.

A todas las personas que se dedican a dar seguimiento y realizar análisis de las conferencias presidenciales, les invito a considerar primero su salud, a dejar a un lado las declaraciones Obradoristas; pongamos de nuestra parte, les aseguro que si dejamos de hacer noticia dos amuletos religiosos como medidas de protección contra el coronavirus, el gobierno se verá obligado a emitir la información precisa de sus actos; al menos, no se verá opacada la información relevante que las y los mexicanos necesitan para no caer en pánico, no difundir información falsa y seguir las recomendaciones de salud para prevenir y combatir el virus.

México tiene las capacidades para combatir esta problemática, pongamos de nuestra parte, el gobierno Obradorista está sesgado de poder, de desinformación.
El mayor virus que puede destruir a una nación completa, es un gobierno apático y pasivo.

marzo 23, 2020

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