La nueva corresponsabilidad

Por: Rosalía Vergara

Reportera de la Revista Proceso
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Columna/ #NoPolitices

De un tiempo a esta parte de mi vida me he dado cuenta lo difícil que es hacerse responsable de nuestras acciones. Lo más fácil es culpar al otro.

Tú no me avisaste, tú no me recordaste, tú no adivinaste mis deseos, tú no hiciste algo por mí y es tu culpa, no mía. #QuéFácil

En alguna etapa de mi existencia alguien me dijo que a los veintes se te perdonaba todo, a los treinta una que otra cosa, pero a partir de los cuarenta nada y si se tienen hijos, los errores son incorregibles.

Esas ideas me llegaron a mi cabecita después de ver, en redes sociales, las críticas a los padres de familia que pusieron un mal ejemplo de civismo a sus hijos que presentaron el examen de admisión a bachillerato.

¿O será que quieren tanto a sus hijos que prefieren tenerlos en casa hasta que concluyan sus estudios? #NoLoSéDeCiertoPeroSupongo

Esto pasó el 15 y el 16 se repitió la misma situación. El próximo fin de semana –el 22 y 23 de agosto– se realizará la segunda etapa del examen y esperemos que esta vez los padres se comporten de manera diferente, porque quienes deben ponerles el ejemplo a sus hijos.

Porque siguieron los malos hábitos pese a las recomendaciones de la COMIPEMS para no aglomerarse, pues el primer día había sido un caos. En el interior de los planteles si había organización, pero en los padres no cupo la prudencia.

El 15 de agosto 46 mil muchachos realizaron el examen, en dos turnos, en 142 planteles donde el máximo número de alumnos por salón era de 25. Se les pidió ir acompañados de una persona, pero no, tenía que ir hasta el perro.

Mientras los alumnos acataban las reglas, usaron cubrebocas, caretas y mucho gel antibacterial, sus padres los esperaron afuera sin respetar la sana distancia ni las medidas de protección personal, no fue un padre o los dos, llevaron a otros parientes a acompañar a los adultescentes.

Las críticas salpicaron a la Secretaría de Educación Pública (SEP) y a la Comisión Metropolitana de Instituciones Públicas de Educación Media Superior (COMIPEMS) por adelantar la aplicación de exámenes cuando se había dicho que se realizarían cuando el semáforo epidemiológico estuviera en color verde.

Se informó que había coordinación entre las autoridades educativas federales y locales, así como los gobiernos de la Ciudad de México y del Estado de México se desarrolle sin contratiempos.

En el sistema de Prepa en Línea de la SEP se tienen 65 mil solicitudes de jóvenes que no quieren hacer el examen de manera presencial.


Las recomendaciones eran ingresar obligatoriamente con cubrebocas y careta a la sede donde se aplicará su examen; permitir la toma de temperatura ante de su ingreso por parte del personal del sitio; aquel estudiante que presente síntomas deberá ser aislado de los demás para presentar el examen en un lugar distinto; habrá médicos capacitados en los sitios de verificación; las fechas de aplicación del examen se duplicaron para disminuir la cantidad de gente por salón.

Los alumnos deberán llevar el comprobante credencial impreso en papeloffset, opalina, couché, reciclado o el papel de su preferencia. Podrá ser de color blanco y negro y el documento deberá ser legible. Se recomendó llevar lápices del número dos o dos y medio, una goma y un sacapuntas. Como para todo hay mercado, pues también había ambulantes para los olvidadizos.

A estas alturas de la pandemia todos conocemos las recomendaciones de la Secretaría de Salud para evitar contagiarnos, podemos enterarnos mediante el smartphone cuántos contagiados, muertos y demás cifras con solo buscarlo en internet, incluso podemos saber las cifras mundiales o por el país de nuestra preferencia.

También nos han repetido hasta el cansancio que, si nos quedamos en casa, esta epidemia que es muy lenta se volverá más que podremos salir a la calle. Nos han hablado de la llamada Nueva Normalidad que no es otra cosa que adaptarnos a nuevas formas de vida, de relacionarnos, de alimentarnos, etcétera.

Si, el riesgo mayor fue para los estudiantes y sus familias, pero ¿quién es más responsable? Nadie. Todos son corresponsables.

agosto 18, 2020

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