LA SOCIEDAD DEL ESPECTÁCULO

Por: Daniel Barranco

 

Daniel Barranco, analista político
Daniel Barranco, analista político

COLUMNA/ Al Vino, Vino

 

Esta semana, fue difícil elegir el tema sobre el cual versaría mi columna de opinión, vaya que existían varios temas sobre los cuales reflexionar, pero sin duda había uno que me causaba un gran nivel de incomodidad, me había propuesto no tocar el tema, dejarlo pasar por el centro argumentativo en el cual se había enfocado el debate nacional, en general escuchabas y leías juicios de valor maniqueos, que calificaban de manera escueta las imágenes expuesta en los video escándalos, y es que en lugar de hacer un análisis de fondo sobre la conspicua situación suscitada, bastaba con silogismos y comparativas simples para dar por sentado un veredicto inamovible de lo que en lo videos se podía observar.


La opinión es para propios y extraños, porque más allá de si fue dinero para sobornos de diputados, o un acto deshonesto por parte del hermano del presidente, la verdadera situación tras toda la discusión estéril que puede resultar sobre nuestras opiniones, es que hoy representamos en su máxima expresión a la sociedad del espectáculo, esta condición explicada en su libro del mismo nombre advertida por el filósofo francés Guy Debord.


Y es que hoy en día, en palabras del grande Sartori “El hombre ha pasado de pensar, a basarse en la imágenes e ignorar la ideas”, hoy el homo videns se encarna a la perfección, y unos videos logran mover estrepitosamente a la opinión pública, logran anular las conceptualizaciones de fondo y sobre todo atrofian la capacidad de abstracción de las personas, nublan por completo la capacidad de comprender que está sucediendo.


Entonces ¿nos están dirigiendo hacia algún lado?, si lo hacen ¿con que intensión?, son preguntas en las que deberíamos reflexionar un momento, y darnos cuenta que nos están INFOXICANDO, dejamos de lado la episteme de las cosas para centrarnos en la doxa construida con base en la imaginación y creencias, que al final de cuentas nos dejan como una opinión pública sumisa e indefensa si tomamos a Habermas como referencia.

Guy Debord nos diría que hoy estamos pasando por alto las realidades, y nos estamos enfocando en las apariencias, dejamos de lado los temas importantes, por centrarnos en lo que creemos que es o puede ser, lo que quiero decir es que el poder abstracto del espectáculo nos aleja de nuestra libertad y existencia.


Desafortunadamente estos shows son parte de la politiquería mexicana, y con un tinte maquiavélico podría decir que es bastante cómico observar a los “opositores” y detractores de la 4T, entremeterse en un fuego cruzado del cual no están conscientes, porque en realidad no saben que está pasando y segundo pensar que sacaran beneficio, muchachos de verdad son mejor que eso, bueno, no en realidad, pero ustedes son el gato que juega con el estambre.

Lo lamentable de ocupar este tipo de recursos mediáticos, es que se llevan entre las patas a la gente que en realidad tiene esperanza en un cambio, por tanto jamás podre tolerar que se envuelva a la sociedad en un espiral de eventos que coartan y nublan la capacidad crítica, con el objetivo de envolvernos en una telenovela.

La invitación de hoy es a no convertirnos en esclavos del espectáculo y las imágenes al estar nuestras realidades tan deterioradas, si desde arriba nos lanzan este tipo de representaciones pintorescas dejémoslas pasar, porqué lo que están buscando es que seamos esclavos de la inmediatez del momento presente y que estemos sujetos a la representación posterior que tengan preparada.
Saludos fraternos.

 

agosto 24, 2020

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