LA VIOLENCIA TERMINA EN COMEDIA

Por: Enrique Terán

Enrique Terán
Enrique Terán. Analista Político.

COLUMNA/ MENTIRAS VERDADERAS

 

La violencia que hemos vivido en México, desde el sexenio del que fue presidente a despecho de muchos: Felipe Calderón.

Se ha convertido en una sátira, demasiado burda; cómica incluso. Me he resistido a ello, por la razón que detesto esta combinación de política y comedia; no veo caricaturas políticas, ni de Paco Calderón ni de José Hernández; a título personal, la política no es cosa de risa; me parece triste cuando sucede; nadie puede sacarme de esta visión doliente, por mucho que aleguen que es una tradición periodística y una manera de redimir al mexicano de su tragedia.

Sin embargo en este nuevo gobierno; como buen mago hechicero que es el presidente, han convertido la violencia, la estupidez, la sinrazón, la intolerancia; en una comedia. Me recuerda a la película del cineasta Damián Szifrón: “Relatos Salvajes”; una violencia que termina en comedia negra.

Las conductas nocivas, anti cívicas que se han agudizado en estos últimos meses por parte de los que conformamos el sistema político: en situaciones urbanas, políticas, con nuestros cercanos.

Desatan frustraciones ciudadanas urbanas; cuando nos encontramos con la burocracia sorda, incapaz y abusiva, la violencia se deja ver en su justa dimensión y aquí no hay cabida para las cuestiones de género: una burócrata, una enfermera del IMSS, una secretaria indolente; puede hacerte la vida miserable igual que un hombre.

En la mañanera vemos un periodista que pone en duda; los financiamientos de una activista y esta periodista de poca monta, como una leona agresiva; llamándolo tarado, actitud pendenciera y el hombre sometido a reglas de lo políticamente correcto, queda como un macho opresor; por solo cuestionar ¿de dónde sale el dinero para sus campañas?

Un senador de Morena y el liberal de Gabriel Quadri: sugieren que prohibamos el reggaetón. Y por si fuera poco; en el mismo día: Un senador panista, acusa a MORENA de espionaje con unos cables viejos y gritando con vehemencia ridícula.

Y si la comedia negra; fuera aburridaPepillo Origel, un periodista del espectáculo ruin y frívolo, gritando que sus hijos (unos perritos) estaban en riesgo y luego con lágrimas en los ojos; muestra su miedo por unas detonaciones en el “Parque Lincoln”.

Ya no hay cabida, para el enojo; simplemente uno queda perplejo ante la estupidez humana y esbozando una mueca entre risa y desesperación.

La intolerancia que se está asumiendo como un valor. Resulta ser que Alejandro Fernández, ya no podrá cantar una canción llamada “Mátalas”; porque es apología de feminicidio y si eres hombre no se te ocurra, pasar por la marcha de las mujeres; porque podrás ser linchado legítimamente.

El presidente vendiendo cachitos de lotería y burlándose de la oposición y estos celebrando porque el presidente bajo unos puntos en las encuestas de popularidad.

Está de moda ser estúpido, gritar, hacer aspavientos, iracundo e intolerante con la tolerancia. Ya se descubrió el camino, para obtener reflectores: victimizarse ya sea por ser mujer, pobre, homosexual, moreno, blanco; porque hay discriminación a la inversa, rico y salir hacer desmanes por la ciudad; el
presidente prometió que no habrá represión: abrazos no balazos.

La construcción de una ciudadanía hacia una cultura política; participativa están quedando en el olvido; junto con nuestras instituciones, mientras que estamos viviendo esta sátira que en ocasiones; nos da algunas risas: están siendo asidero para un terreno fértil; donde la semilla del autoritarismo pueda
volver a surgir.

La pena de muerte, mochar manos; como lo dijo un gobernador jocosamente, granaderos madreando manifestantes; no será una ficción, se puede volver realidad.

El desencanto de la sociedad, la falta de un sistema de justicia; expedito y eficaz: puede darle cabida a un populista de derecha, que acaben con nuestras libertades; porque cuando la tuvimos, nos compartamos como adolescentes de fin de semana sin supervisión adulta.

Yo creo que pueden seguir disfrutando esta comedia trágica y que dejemos que la estupidez gobierne; que la hipótesis más burda prevalezca, que nuestros burócratas no sepan hacer un trámite ágil, sigamos distraídos; que México sea un excelente país, para poder negociar la desobediencia; la flexibilidad de la normativa.

Sólo les recuerdo, que su verdugo puede llegar cuando menos lo esperen y un estado autoritario; pongan orden de manera abrupta a golpe de porrazos y acaso echaremos de menos estos días fatídicos.

Atte Enrique Terán

marzo 6, 2020

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