Las COPACO y el COVID-19

Por: Rafael Guarneros

Columna/ COMO ANILLO AL DEDO

 

No cabe la menor duda que los Alcaldes de la Ciudad de México están muy relajados, por no decir contentos, de que esté suspendido el proceso para la toma de protesta de los Comisionados de Participación Comunitaria (COPACO) de las colonias de su demarcación.

Al atravesarse la “Jornada nacional de sana distancia” establecida por el gobierno federal para la contención de la propagación del coronavirus SARS-CoV-2 que produce la enfermedad COVID-19, se suspendieron todos los plazos en el Tribunal Electoral de la Ciudad de México por lo que las impugnaciones presentadas al proceso electoral en el que se eligieron a los Comisionados de Participación Comunitaria están en un limbo administrativo-jurisdiccional.

Algunas de las impugnaciones al proceso electoral y contra la integración de las COPACO, ni siquiera han sido entregadas por el Instituto Electoral de la Ciudad de México (IECM) al Tribunal Electoral de la Ciudad de México. Lo anterior es así, debido a que la Ley que regula los medios de impugnación establece que la solicitud de juicio electoral a través de un medio de impugnación, debe ser ingresada ante la autoridad responsable del acto reclamado para que esta integre un informe circunstanciado, que no es otra cosa más que las documentales y los argumentos con los que la autoridad justifica el acto reclamado; a la vez que exhibe en estrados el medio de impugnación para dar oportunidad a que se apersonen los terceros interesados en participar en el juicio electoral.

No obstante que en muchos casos ni siquiera han iniciado los juicios electorales y por lo tanto no se han resuelto las impugnaciones, este lunes 8 de junio los titulares de los Órganos Desconcentrados del Instituto Electoral de la Ciudad de México, ya comenzaron a enviar notificaciones vía correo electrónico a los Comisionados de Participación Comunitaria electos para enterarlos del procedimiento para la toma de protesta que se hará en la “modalidad a distancia” a través de la plataforma digital del IECM.

 

 

 

Situación por demás irregular, debido a que el Tribunal Electoral de la Ciudad de México debe contar con tiempo suficiente dentro de los plazos establecidos en la Ley para desahogar los juicios interpuestos por los ciudadanos o candidatos contra cualquiera de las etapas del proceso electoral.

Además, si se hubiese desahogado y resuelto algún juicio en el Tribunal Electoral de la Ciudad de México, existe todavía la posibilidad dentro de los plazos que establece la Ley, para que su resolución pudiera ser impugnada ante la Sala Regional Ciudad de México del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación e incluso ante la Sala Superior. Uno de los casos de impugnación más polémicos se dio en la Alcaldía Cuauhtémoc debido a que se acusa al Instituto Electoral de la Ciudad de México de haber incurrido en violencia política contra las mujeres con elementos de género en la asignación de los integrantes de la Comisión de Participación Comunitaria de la colonia Hipódromo II.

 

No obstante la gravedad de lo señalado en el recurso de impugnación contra el órgano Desconcentrado 12 del Instituto Electoral de la Ciudad de México, con sede en la Alcaldía Cuauhtémoc, es importante resaltar que todos los plazos y términos están suspendidos a causa de la pandemia; este es el punto a discusión, la suspensión de los plazos y términos procesales, por lo que no entraré al fondo del medio de impugnación presentado por una de las candidatas a ser integrante de la COPACO de la colonia Hipódromo II.


El pasado 29 de mayo, el Secretario Ejecutivo del IECM emitió la Circular No. 36, en la que informó que “toda vez que a la fecha, de conformidad con los datos emitidos por las autoridades sanitarias sobre el comportamiento de la pandemia prevalecen las condiciones por las cuales el Consejo de Salubridad General reconoce que la epidemia ocasionada por el SARS-CoV-2 (COVID-19) en México como una emergencia sanitaria por causa de fuerza mayor, y de que las autoridades sanitarias federales han señalado la continuidad de las medidas preventivas y de control de la pandemia, las cuales se desarrollan en el Plan gradual hacia la nueva normalidad en la Ciudad de México, se hace de su conocimiento que continuarán suspendidos los términos y plazos legales de todos los procedimientos administrativos seguidos en forma de juicio competencia del IECM y de las actividades institucionales precisadas en las Circulares 33 y 34 de esta Secretaría Ejecutiva de fecha 24 de marzo y 20 de abril de 2020, respectivamente, con excepción de lo relativo a la elaboración y publicación del calendario en el que se establecerá fecha y hora para la toma de protesta de las personas integrantes de la COPACO, hasta el 15 de junio del año en curso, inclusive, o hasta que las condiciones de la emergencia sanitaria permitan su reanudación”.

 

Más adelante la Circular No. 36 precisa que “adicional a lo referido en las citadas circulares, se pospone el trámite de sustituciones por fallecimiento y renuncia de las personas electas para integrar las COPACO, así como la ratificación, para el caso de las renuncias; la credencialización de las personas integrantes electas de las COPACO; el acompañamiento en la celebración de las reuniones de instalación de las COPACO; las actividades relacionadas con la capacitación en su modalidad presencial; y la entrega de apoyos materiales a las COPACO; hasta en tanto las medidas sanitarias lo permitan. En tal virtud, en dicho periodo NO TRANSCURRIRÁ plazo o término legal, ni podrá decretarse el desahogo de diligencia alguna en los citados procedimientos”.

 

Por su parte, el Pleno del Tribunal Electoral de la Ciudad de México, también acordó el 24 de marzo suspender los plazos y términos legales argumentando que “debido a la situación sanitaria que enfrenta el país por el CORONAVIRUS (COVID-19) y el inicio de la fase 2, en reunión privada de 24 de marzo las Magistradas y Magistrados integrantes del Pleno acordaron suspender las actividades jurisdiccionales y administrativas en el Tribunal Electoral de la Ciudad de México del 27 de este mes al 19 de abril de 2020”.


Dicho acuerdo establece que “durante ese periodo no correrán plazos procesales, por lo que no se recibirán demandas, medios de impugnación, promociones o cualquier otro tipo de documento de carácter jurisdiccional o administrativo.

Tampoco podrán celebrarse audiencias programadas o el desahogo de diligencia alguna en los diferentes medios de impugnación, juicios o procedimientos, ni Sesiones Públicas o Privadas del Pleno”.

 

La suspensión de actividades del Tribunal Electoral de la Ciudad de México se ha ampliado en tres ocasiones, la tercera ampliación se comunicó el pasado 30 de mayo nuevamente argumentando que “debido a que la contingencia sanitaria por COVID-19 impide el regreso al trabajo cotidiano, el Pleno del Tribunal Electoral de la Ciudad de México acordó ampliar la suspensión de actividades jurisdiccionales del 1º hasta el 15 de junio de 2020”.

 

La fecha propuesta para regresar a las actividades tanto en el TECM como en el IECM, resulta difícil que se pueda cumplir debido a que la Ciudad de México se encuentra en fase de máximo contagio por el coronavirus, con más de 32 mil personas contagiadas y casi 4 mil personas fallecidas por COVID-19 en menos de tres meses.

Por lo que se aprecia en los informes diarios sobre la evolución de la epidemia de COVID-19 en México, el semáforo rojo que indica estar en una fase de máximo contagio, se puede extender hasta agosto o septiembre según los pronósticos más optimistas; sin embargo, la realidad es que la epidemia se mantendrá en la Ciudad de México hasta 2021 o más, en tanto no haya vacuna o cura. Ante esta situación, la justicia electoral no puede y no debe quedar paralizada porque el ejercicio de los derechos ciudadanos está siendo gravemente afectado.

 

Resulta entonces contradictorio que el IECM esté ya convocando a los Comisionados electos a visitar la Plataforma Digital para tomar “Protesta Distancia” sin que haya habido oportunidad de que los actores en los juicios electorales fueran escuchados y vencidos en juicio en los tribunales electorales.


El derecho al acceso a la justicia de ninguna manera se puede suspender, argumentando la preminencia del derecho a la protección de la salud. No hay pretexto alguno para seguir obstruyendo el acceso a la justicia habiendo herramientas tecnológicas que permiten video conferencias, sesiones plenarias virtuales, incluso audiencias que se podrían desahogar vía remota. Tan es así, que el IECM ya estableció un procedimiento de toma de protesta de los Comisionados de Participación Comunitaria Electos a distancia a través de la Plataforma Digital del Instituto.

La función de las Comisiones de Participación Comunitaria son sustantivas ya que entre otras está la de supervisar, evaluar y emitir opinión sobre programas y servicios otorgados por las Alcaldías; organizar la capacitación cívica de los habitantes de sus respectivas colonias; representar los intereses de los ciudadanos en reuniones de Seguridad Pública; promover la organización y capacitación de los integrantes de la comunidad en materia de gestión integral de riesgos; convocar y organizar las Asambleas Ciudadanas.


Las actividades en las Alcaldías continúan; los problemas en las colonias no han desaparecido; el tiempo sigue transcurriendo y se empieza a ver anarquía por la ausencia de autoridad; por la suspensión de programas como los parquímetros el orden en algunas colonias se empieza a deteriorar, ya que los coches los estacionan hasta en doble fila o sobre las banquetas o en otros lugares prohibidos; las autoridades tanto de las alcaldías como del Gobierno de la Ciudad de México, empiezan a tomar decisiones de alto impacto en las colonias y no tienen ningún freno ciudadano para evitar los abusos o violaciones de la normatividad debido a que las COPACOS legalmente aún no existen y a los Comités Ciudadanos salientes ya no les hacen caso; se han aplastado hasta este momento los contrapesos ciudadanos reales que evitan los abusos de los Alcaldes o de las autoridades del Gobierno de la CDMX perjudicando con esto a los habitantes de las colonias.

A lo anterior, habrá que agregar que en septiembre, formalmente inicia el proceso electoral para la renovación del Congreso de la Ciudad de México y la elección de Alcaldes. Normalmente el último año de gobierno los titulares de las alcaldías en todo el país, comienzan a abandonar sus funciones en búsqueda del brinco a otro cargo público. Poco tiempo entonces tendrán las COPACOS para incidir en las decisiones de las alcaldías y les será difícil tener éxito en las gestiones a favor de sus colonias.


Es obvio pensar que la mayoría de los Alcaldes en la Ciudad de México están muy contentos porque los plazos del Tribunal Electoral y del Instituto Electoral de la Ciudad de México sigan suspendidos hasta el muy lejano fin de la epidemia; ya que el contrapeso ciudadano y la gestión vecinal de los últimos Comités Ciudadanos que van ya de salida y de las COPACOS que no terminan de nacer, prácticamente ha desaparecido a causa de la cuarentena en torno al coronavirus.

 

Como consecuencia de lo anterior, reina la anarquía en muchas colonias por la aparente ausencia de la autoridad; aunque la mayoría de los vecinos están convencidos de que no es ausencia, sino más bien la autoridad es la que solapa cada nuevo puesto ambulante que instalan en la colonia en plena época de pandemia, solapa cada construcción en la que los desarrolladores incumplen las normas urbanas y ambientales.


En materia de seguridad ciudadana, la delincuencia sigue sin descanso robando coches, autopartes, transeúntes, casas habitación. Todos estos temas, eran materia de las reuniones semanales que se tenían entre las autoridades y los representantes vecinales. En estas reuniones asistían los directivos de la policía adscritos a las colonias, los titulares de las fiscalías, los jueces cívicos, los representantes del Consejo Ciudadano y los representantes de los Comités Ciudadanos; representación ciudadana que asumirán ahora los Comisionados de Participación Comunitaria.


El ambulantaje en las salidas del metro sigue sin respetar ni las medidas de protección civil, ni las medidas de contención de la pandemia.

No hay reuniones entre autoridades y representantes vecinales, situación que es muy conveniente para los Alcaldes, siendo éstos los más interesados que esta situación siga así.


Es por esta razón es que diversas voces ciudadanas comienzan a alzar la voz para que se destrabe el proceso de instalación de las nuevas Comisiones de Participación Comunitaria; pero como se dice coloquialmente, el balón aún está en la cancha del IECM y debe pasarlo con urgencia al TECM para que resuelva primero todos los juicios electorales relacionados con la jornada electoral y la asignación de integrantes de las Comisiones de Participación Ciudadana.

 

Quedan menos de 12 meses para que se realicen las elecciones en las que habrá que elegir a los nuevos Alcaldes. Cada día que pase sin que se instalen las COPACO, pierden fuerza y las expectativas de éxito en su gestión se reducen.


No debemos perder de vista que las COPACO son quienes convocan y organizan las Asambleas Ciudadanas; y son las que deben instrumentar y dar seguimiento a los acuerdos que apruebe la Asamblea Ciudadana. Por lo tanto, todos los habitantes de cada colonia serán afectados en sus derechos político-electorales en tanto que no se les convoque a participar en las Asambleas Ciudadanas debido a que no se han instalado las COPACO.


La Asamblea Ciudadana tiene una gran trascendencia en la formación de la cultura democrática, cívica y de participación ciudadana; promueve la organización democrática de las personas para la toma de decisiones; delibera sobre asuntos de la comunidad y gestiona la solución de problemas colectivos de la colonia; crea comisiones temáticas en materia de vigilancia, diagnóstico participativo, proyectos, planeación participativa y desarrollo comunitario, educación, formación y capacitación ciudadana; aprueba o modifica el programa general de trabajo de la Comisión de Participación Comunitaria, así como los programas específicos de las demás Comisiones de seguimiento; establece mecanismos de transparencia y rendición de cuentas sobre sus actividades, comisiones y la Comisión de Participación Comunitaria; diseña y aprueba diagnósticos y propuestas de desarrollo integral, presupuesto participativo, seguimiento y evaluación de programas y políticas públicas y otros a desarrollarse en su colonia, con acompañamiento de instituciones públicas educativas y de investigación, conforme se establece en la Ley de Participación Ciudadana.

 

Las COPACO y las Asambleas Ciudadanas de cada colonia, son los órganos de representación que le dan un verdadero poder al ciudadano para ejercer sus derechos y cumplir sus obligaciones. Urge ver nacer este nuevo modelo de representación ciudadana.

 

 

 

Mientras esté paralizado el proceso de instalación y funcionamiento de las Comisiones de Participación Comunitaria, la gran mayoría de Alcaldes e incluso en el Gobierno de la Ciudad de México seguirán disfrutando de la tranquilidad de gobernar sin “el estorbo” de los ciudadanos organizados por mandato de la Ley de Participación Ciudadana, por lo que es claro que la pandemia de COVID-19 les vino como anillo al dedo.

 

junio 10, 2020

Un comentario en “Las COPACO y el COVID-19

  • el junio 10, 2020 a las 10:16 am
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    Difiero: los derechos políticos y de participación no necesariamente se gestionan a través de las representaciones vecinales.
    Cada ciudadano tiene su poder en la ley suprema para ejercer su derecho a la participación.

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