¿Presidente legítimo en Morena?

Por: Rosalía Vergara

Rosalía Vergara. Analista Político.
Rosalía Vergara. Analista Político.

 

 

Reportera de la Revista Proceso
Twitter: @rosaliaproceso
Facebook: /rosalia.vergara
Instagram: rosalia_vergara

 

Columna #NoPolitices

 

Mientras estaba tronándome los dedos para no tocarme el rostro porque por ahí entra el Covid-19, pensé en Morena. No, no en la virgencita que pronto será visitada por los creyentes y mi fructífera imaginación me ha impedido imaginarme cómo evitarán a miles y miles de personas ir a la Basílica a cantarle las mañanitas.

No, si no a Morena, el partido político que no es institucional ni revolucionario. No tiene acción y menos nacional. No promueve un encuentro social, ni da trabajo, ni tiene redes progresistas y para colmo, con tantos problemas internos, no le sale el sol, ni el azteca.


Todo por la pelea entre Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado por la presidencia nacional, luego de quedar empatados en la encuesta del 9 de octubre, llegó a la vía penal, pues en las primeras encuestas, la Comisión de Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Nacional Electoral (INE) informó que Muñoz Ledo había obtenido el 25.34% de las preferencias contra el 25.29% de Delgado.

El primero se declaró ganador e informó que tomaría posesión el lunes 12 de octubre, pero se lo impidió una protesta de mujeres que, desde la campaña electoral, lo acusaron públicamente de acoso y abuso sexual.

Dos días después, el miércoles 14, Muñoz Ledo, a través de su abogado, Eduardo Núñez, denunció a Delgado ante la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade) por presuntos delitos electorales y uso de recursos públicos con fines políticos, por colocar espectaculares en algunas entidades.

Delgado respondió ese día calificando la denuncia de “hueca”, tachándola de un “acto de desesperación” y considerándola una “distracción” contra las denuncias de tipo sexual contra Muñoz Ledo.

Luego, diputadas de Morena afines a Delgado anunciaron también que presentarían una denuncia contra Muñoz Ledo por señalamientos de abuso y acoso ante la Comisión de Honor y Justicia de Morena.

Y el 15 de octubre, el diputado de Morena, Sergio Gutiérrez Luna, acudió a la Fepade para denunciar a Muñoz Ledo por el presunto gasto de un millón 300 mil pesos en Facebook. Dijo que presentó pruebas obtenidas vía transparencia de esta red social, donde se demuestra que pagó ese millón 300 mil pesos con su tarjeta de crédito y quiere saber de dónde sacó ese dinero.


“Que rinda cuentas. En México ya nadie puede estar al margen de la ley, ya no hay espacio para la política del viejo régimen, a la que ha estado acostumbrado Porfirio, ya no se pueden conseguir espacios con retórica hueca”, señaló.

Fue aquí donde me surgió una pregunta que ni los de Morena me supieron o quisieron contestar: ¿Puede seguir en la contienda un candidato denunciado por delitos electorales o por lo que sea? Si la respuesta es sí, ¿llegará con credibilidad al cargo? Si la respuesta es no, ¿qué se hace en estos casos?

La respuesta que jamás llegó parece ser ¡quién sabe!

Porque según el artículo 49 Bis de los estatutos de Morena, las controversias sobre asuntos internos entre miembros u órganos será atendida por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia.

Los procedimientos se determinarán en el Reglamento de Honestidad y Justicia, de acuerdo con las normas legales. La Comisión de Honestidad y Justicia tendrá la obligación de promover la conciliación entre las partes de un conflicto antes de iniciar un proceso sancionatorio.

El artículo 133 del Reglamento de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia, sobre la negativa o cancelación a una persona de su registro a una precandidatura o candidatura si violan los principios y leyes electorales aplicables, incumplan normas internas o leyes electorales, manipulen los procesos de elección interna a través de cualquier medio.

Que realicen campañas negativas o de desprestigio en perjuicio de las y los candidatos o precandidatos de la misma elección a que han sido postulados. Se entenderán por campañas negativas o de desprestigio todos aquellos actos que se realicen en función o alrededor de las campañas electorales de carácter interno y que menosprecien y atenten contra la unidad de Morena.

Así como actos que atenten de manera grave contra la unidad ideológica, programática y organizativa de Morena. Contraten por sí o interpósita persona espacios de prensa escrita o cualquier otro medio de comunicación, sin previa autorización del órgano correspondiente, cometa actos de violencia física contra toda persona afiliada, que sea candidata o precandidata de Morena durante los procesos.

Nada sobre candidatos a la presidencia nacional denunciados mientras el proceso de selección esté en curso.

Creo que es porque nadie nos imaginamos que la lucha del poder por el poder, en Morena, llegaría a este punto donde la denuncia mata al estatuto, la mala imagen se limpia con el INE y se ha vuelto un misterio si ganarán la elección con tantos votos, como en el 2018.

Aun así, el viernes 16 de octubre inició la encuesta por el desempate, la cual concluirá el 22 de octubre y la lucha, seguramente, seguirá en la etapa postelectoral. Ya que se acaben todas las instancias legales, mediáticas, tuiteras y fesibuqueras para defender un triunfo que Morena mira con palidez, vendrá la hora de las definiciones y yo me pregunto: ¿habrá presidente legítimo?

Contadores SDV

 

 

octubre 20, 2020

Deja un comentario