¿Qué es el outsourcing?

Por: Rosalía Vergara

Columna #NoPolitices

Reportera de la revista Proceso
@rosaliaproceso

El outsourcing es el proceso mediante el cual una empresa contrata a otra para aportar trabajadores en áreas “especializadas” para reducir costos laborales a los patrones. Son las outrourcing de recursos (in) humanos.

Con ellas, las empresas se ahorran tener un departamento encargado de pagar los salarios de los trabajadores, cubrir gastos de seguridad social, fondos de pensiones, IMSS, ISR, módulo de recursos humanos, control de tiempo, asistencia y reclutamiento, selección y contratación temporal de personal, prima vacacional, prima de antigüedad, utilidades, aguinaldos, prestaciones de ley, etcétera.

Otras ofrecen flexibilidad, ahorro y competitividad, enganche de personal permanente¿Qué es el outsourcing?, temporal o por contrato, evaluación y selección de empleados e impartir capacitación, además de reorientación profesional y consultoría.

Desde 2007, las empresas contratistas de personal en México comenzaron a refinar sus estrategias en perjuicio de los trabajadores.

El 60% de los empleos registrados en ese entonces el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) e impulsados por el gobierno de Felipe Calderón –autodenominado “presidente del empleo” — eran de esta clase y los generaban las entonces llamadas outsourcing de recursos (in)humanos.

Ese mismo año, el subempleo rebasó a los 3 millones de personas.

Proliferaban los trabajos temporales, mal pagados y sin prestaciones.

La proliferación de las empresas encargadas de subcontratar mano de obra barata para la planta industrial y los establecimientos comerciales estaba de moda. Subcontrataban gente de manera individual, no colectiva, violando la Ley Federal del Trabajo (LFT) vigente en ese momento.

Aunque el fenómeno del outsourcing es mundial, en México se agudizó la inestabilidad en el empleo.

El objeto de estas empresas de outsourcing de recursos (in)humanos es no contener los salarios, mermar los derechos laborales de los trabajadores, controlar la seguridad social, imponer a los llamados sindicatos de protección. Su finalidad es hacer “crecer” a las empresas reduciendo los costos por los derechos laborales.

Los outsourcing ofrecen trabajos temporales para no generar antigüedad o no pagar despidos costosos, injustificados, para no aumentar el número de días de vacaciones por año y no tener que cubrir todo lo relacionado con las conquistas laborales que tendría un sindicalizado.

Una consecuencia de este modelo fue la proliferación de la economía informal. Con estas prácticas se está deteriorando la capacidad de empleo y se genera un futuro incierto para las pensiones y la salud de los trabajadores, generando exclusión social.

Este fenómeno nació, creció y se reprodujo en el país al grado que ahora se discute si existe el outsourcing “bueno” y el “malo”.

El 24 de febrero de 2020, en el Senado de la República se realizó la primera mesa de trabajo en materia de subcontratación, convocada por el senador y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal Ávila, para elaborar y aprobar una ley para regular la subcontratación, sin castigar a quienes la incumplan, pero sí sancionando a quienes la utilizan para defraudar al erario o para afectar los derechos de los trabajadores.

El senador se refirió al outsourcing como un vehículo para ayudar al desarrollo de los negocios, bajo la lógica de que éstos pueden identificar las partes de un proceso que podían ser desempeñados de manera más eficiente o efectiva por un tercero.

Este modelo vigente en México desde 1982 operó bajo la lógica de obtener ganancias para las empresas violentando los derechos de los trabajadores.

“La subcontratación en nuestro país pasó de ser un recurso valioso para las empresas, a la forma en que algunas empresas, algunas empresas –subrayo- simulan hacer uso de ella para evadir el pago de impuestos”.

Esto provocó que, con la complicidad de las autoridades anteriores, cada vez más empresas usaran los recovecos de leyes laborales anteriores para violar la ley, afectando al fisco y a los trabajadores.

El director del IMSS, Zoé Robledo, afirmó que tienen registrados alrededor de 8 millones 200 mil empleos bajo este esquema de subcontratación.

Quienes han hecho mal uso de la subcontratación han causado pérdidas anuales al erario de más de 21 mil millones de pesos anuales, reconoció.

“Si nos somos cuidadosos en la manera de legislar podríamos afectar a las personas subcontratadas. Queremos la reivindicación de sus derechos y del empleo”, señaló Monreal.

Así sea, porque el outsourcing ya se convirtió en un negocio exitoso en México, lesionando lo único que tiene la gente para vivir: su empleo.

FIN

marzo 3, 2020

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