SEMOVI; LA MAFIA DE LOS CHALECOS VERDES

COLUMNA / MENTIRAS VERDADERAS

Enrique Terán
Enrique Terán. Analista Político

 

Andrés Lajous el secretario de Movilidad en la CDMX; ha demostrado que su impresionante currícula no le sirve de nada, ni su doctorado en sociología en Princeton; puede darle un momento clarividencia, para tener control de esta dependencia.

Desde hace un mes, intenté hacer un trámite vehicular; como es el cambio de propietario, si uno busca en la página institucional: los requisitos son claros y cuentan con más de 31 módulos móviles y 3 fijos; distribuidos por la CDMX.

Hacer esta pequeña diligencia, se volvió una pesadilla: me formé 3 horas bajo el rayo del sol y de repente; deciden cerrar, porque la impresora se descompuso.

En otra ocasión, se me negó el servicio, por no llevar el original de un documento; porque la carta poder estaba membretada; ellos se dedicaban a encontrar errores y yo a subsanarlos por absurdos que parecieran. Cuando los pretextos se acabaron; simplemente dijeron que no me podían hacer el trámite.

Me encontré con la masa impenetrable de la estupidez y prepotencia que caracteriza a los empleados con chaleco verde de Sheinbaum y digo que son de la Jefa de gobierno; porque todos ellos, son de recién ingreso; hasta antes del 2018, eran pinta bardas en la campaña electoral, repartidores de panfletos y alguno que otro operador electoral.No solo les caracteriza su falta de talento, lo oportunistas, prepotentes y majaderos; si no que creen que tienen un manto de impunidad, nada les asusta, ni evidenciarlos con un celular, ni un reclamo iracundo, ni las mentadas de madre que llegan a darles ciudadanos desquiciados por su ineptitud.

Soledad Loaeza en un artículo de Nexos llamado: “La banalización de la presidencia” habla de cómo el nuevo gobierno está empeñado en la deconstrucción de instituciones. Las instituciones son el corazón del sistema político y la columna vertebral del orden constitucional y este gobierno está poniendo en riesgo toda nuestra trayectoria institucional; no respetando el orden jurídico.

Uno antes podía quejarse en los órganos de vigilancia, tuitear al jefe de gobierno, al secretario de una institución y sus órganos de comunicación social; se ponían en contacto contigo y si había alguna actitud atrabiliaria de un burócrata; corregían y resolvían tu problema.

En la administración pasada, a mí me toco hablar un par de veces con Luis Serna, el secretario particular de Miguel Ángel Mancera y se resolvía de manera inmediata; hoy las cosas están peor.

Como dijo Simón Fisher el personaje: “Bombita” de la película “Relatos Salvajes” ¿Dónde queda la oficina, donde te piden disculpas; cuando se equivocan? Pareciera ingenuo; pero no hay a quien dirigirse, te encuentras con una estructura férrea, inamovible, sorda que no escucha explicaciones y no le interesa escuchar a los ciudadanos que sufren la prepotencia de los empleados de chalecos verdes: ellos creen que trabajar para el gobierno de la CDMX es privatizar su pedazo de poder, se apropien de él, y su cargo es su patrimonio personal; para sacarle dinero a los ciudadanos; si quieres agilizar tu tramite.

¿Cómo vamos acabar con la corrupción? Si el marco institucional no genera incentivos a los ciudadanos honestos y los que no queramos dar mordidas; tenemos que recurrir a un gestor vehicular, donde ellos tienen un arreglo con los empleados de los módulos y hacen que la corrupción sea racional. Porque en México el “Enforcement” la aplicación obligatoria de la ley eficaz; es un sueño guajiro.

COLUMNA / LA FICCIÓN DEL NARCO Y LOS FEMINICIDIOS

 

Toda esta mafia de los “chalecos verdes” tiene la venia de la máxima autoridad, para robar y extorsionar ciudadanos. Una empleada me agredió físicamente y no se sintió amenazada.

Como ustedes saben: tengo teléfonos particulares de algunos dirigentes de la 4T; hable con Alfredo Raigosa alias “El camarón” un mafioso operador político de Iztapalapa, que le dieron el cargo de “Coordinador General de Enlace Interinstitucional Territorial y Ciudadano” el cual me colgó el teléfono; porque como dijo Ricardo Rocha: La soberbia no contesta llamadas.

Un opositor me pasó el teléfono de la secretaria particular de Andrés Lajaus de nombre: Yoshamin, una mujer excepcional a pesar de tener un jefe inepto.

La pobre mujer fue ignorada por dos jefes de módulos; porque no les dio la gana hacerme el trámite; aún cuando la orden vino de su jefe.

Tuve que ir a la oficina del secretario, para que me hicieran el trámite; lo cual agradecí enormemente porque fue su iniciativa llamarme y tener contacto conmigo todo el tiempo.

Conclusión el secretario es rehén de esta mafia, carece de autoridad; no lo obedecen, su visión de tener una ciudad con políticas públicas de movilidad europeas, cada día se desvanece  y tiene que lidiar con ignorantes como “El camarón” un tipo que no tiene idea de lo que es la administración pública; solo es una cuota burocrática como pago, por ejercer violencia en sus territorios en épocas electorales.

EL AMOR, LA LIBERTAD Y LA POLÍTICA:

 

Sólo sortea la catástrofe al tener una mujer inepta al frente de la CDMX; pedirle que haga un servicio profesional civil de carrera, para empleados que trabajen en atención ciudadana y dejarle de dar empleo a gentuza que viene hambreada y resentida con la sociedad; que no están preparadas para ejercer una pizca de poder; seria pedir demasiado.

Pedirle un poco de orden y respeto a las reglas administrativas y protocolos; ya es imposible. Están preparando el terreno para que suceda una tragedia; al estilo Pandillas de Nueva York, por estas castas de poder que se apropian de él y abusan: la ficción superara la realidad, porque no hay donde quejarse y no les sorprenda que un día agredan a algún empleado de chaleco verde; en un arranque de violencia. Y esta vez no podrán echarle la culpa al neoliberalismo…

ATTE ENRIQUE TERÁN

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