The Joker: Un retrato del abandono social

Por: Alfredo Páez Galindo

Por: José Pedraza

Nota: El presente documento se basa ÚNICAMENTE en los personajes de las diferentes series o películas que se hayan realizado en referencia al “Joker”, NO en los comics.

El Joker, mejor conocido como Guasón en Latinoamérica, ha sido un personaje “bendecido” por la industria cinematográfica, ya que, en la mayoría de sus versiones para la pantalla grande, sus intérpretes lo han logrado retratar de una manera formidable (con contadas excepciones modernas).

Joaquin Phoenix, un gran actor que dejó huella en los espectadores de películas como Gladiador, Her o Inherent Vice, interpreta un enfermo mental olvidado por la sociedad, el villano clásico de DC Comics que se convierte en antihéroe, buscando demostrar con sus acciones la podredumbre de la sociedad que se olvida de personas como ellos, segregados sociales que son separados por las diferencias, en especial económicas, que persisten a su alrededor, sacando al personaje de su papel de Gary Stu en el que cayó en diferentes interpretaciones.

Independientemente del trabajo técnico que el director, Todd Phillips, logró imprimir en su primer trabajo dramático, Joker es el ejemplo perfecto de los campos sociales que Antonio Gramsci retrataba en sus análisis, de personas que, abrumados por las dificultades que imperaban en su vida y sin poder encontrar las monedas de cambio para entrar en otros campos sociales, se revelan contra quienes detentan el poder y, por ende, juegan con la vida de “los de abajo”.

Arthur Fleck, un hombre desdichado, trastornado por el abuso sufrido por años en diferentes épocas de su vida, victimizado por una sociedad inmersa en la podredumbre reflejada en sus calles llenas de basura, incomprendido por quienes tratan de ayudarlo y al final se ven obligados a abandonarlo, convierte su frustración en furia, volviéndose un ícono de la resistencia ante una élite que se limita a llamarlos “payasos”.

Al puro estilo del análisis de Michelle Foucault, Arthur entra a una institución que trata de “reinsertarlo” en la sociedad, vigilando sus acciones, examinándolo minuciosamente, sin encontrar una arista que pueda encontrar cabida entre la gente, quienes se limitan a agredirlo, como animales asustados que no comprenden lo que tienen enfrente.

¿Es acaso Joker un grito desesperado de una sociedad que busca denunciar el capitalismo rapaz, el cual se dedica a olvidar a los segregados mientras se enriquecen y bailan en sus palacetes, aludiendo a María Antonieta antes de la Revolución Francesa?

No lo sabemos, sin embargo, esta producción llega en el momento justo, cuando miles de personas salen a las calles denunciando los abusos de los puestos de poder en diferentes partes del mundo: Ecuador, Haití, Estados Unidos.

Un descontento sin límites, sin apologías de la violencia, simplemente las consecuencias de una causa bien provocada por los altos mandos.

Cada Joker ha sido un ejemplo de su tiempo, y cada uno de ellos ha dejado huella en su interpretación para luego ser referencia para los siguientes intérpretes.

César Romero fue la piedra angular para el personaje, dando una imagen y una risa excepcional que trascendería a sus demás intérpretes; Jack Nicholson puso el toque necesario de “maldad” en el payaso enemigo del “Caballero de la Noche”; El infortunado Heath Ledger le dio la psicosis adecuada y, por último, Joaquin Phoenix presentó una razón más que justificada para llevar a un hombre a la locura, sin embargo, su trabajo es lo suficientemente importante como para sacarlo del papel de villano.

El Hombre que Ríe (L´homme qui rit) del gran dramaturgo francés Víctor Hugo, interpretado de manera magistral por el actor alemán en 1928, es la inspiración para crear tan complejo personaje, el cual, no tan irónicamente, también es víctima del poder que lo rodea, con lo que el personaje logra dar un giro de 360° en su interpretación.

La humanidad en la decadencia mas ruin atacando a una persona, quien termina expresando con violencia y agresividad su hartazgo por lo que lo rodea.
Agradecimientos: A Laura Ilarraza, por su invaluable apoyo y punto de vista para el análisis del filme. Va con todo el cariño.

octubre 16, 2019

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