La desesperación por regresar a casa

Por: Giovana Chávez

“Llevamos  más de un mes en cuarentena en el Crucero Ruby Princess, en un puerto de Nueva Gales del Sur, Australia desde el 19 de marzo desde ese día a la fecha, el gobierno australiano ha buscado todos los medios para que el crucero de la Compañía  Princess Carnival, en la cual trabajo, abandone el barco, debido a que nos culpan de propagar el Coronavirus en el país, esta vez nos dijeron que el barco tenía que irse al mar  a más tardar el 19 de abril, sin importar que  en la embarcación había  mil 40 pasajeros entre ellos 200 casos de  Covid-19, lo único que queremos es regresar a casa ”  dice con voz preocupada Adrián.

Adrián lleva 12 años trabajando para la empresa Princess Carnival como asistente  de limpieza  en áreas públicas, cada 9 meses firma contrato para abordar un crucero con  destinos diferentes, este año la embarcación lo dirigió a Oceanía.

El crucero llevaba a bordo a más de 2 mil tripulantes, la mitad de ellos trabajadores de Princess Carnival, los pasajeros turistas provenían de diferentes países y continentes, algunos  de ellos  cuentan con su membresía de club vacacional VIP, para pasar cada año unas vacaciones increíbles al lado de su familia y por los lugares más paradisíacos del planeta.


La embarcación Ruby Princess se preparaba para su próximo destino Sidney, Australia, todo transcurría de manera normal, hasta que se empezó a propagar la noticia de que un virus proveniente de Asia  llamado Coronavirus era de alta transmisión y de acuerdo a la Organización Mundial de la Salud había sido declarada pandemia, el personal comenzó a tomar medidas sanitarias,no se contaba con ningún equipo para detectar a quienes de los que estaban en el  barco tenían la enfermedad.

“Así que el equipo médico de la empresa, nos empezó a revisar para ver si no teníamos alguno de los síntomas como fiebre, tos seca, dolor en el pecho o de cabeza, inmediatamente los que presentaron dos o más síntomas fueron aislados.

“Conforme nos acercamos a Sidney, y debido a la propagación mundial del virus, el gobierno tomó medidas muy estrictas, de hecho no querían que el barco se acercara, las personas aisladas y que tenían síntomas, ya estando en Sídney, el gobierno de Australia les aplicó la prueba del Covid-19, y dos pasajeros  y uno de nuestros compañeros dieron positivo, por lo que se les aisló”.

Los demás pasajeros que no tenían síntomas  desalojaron la embarcación con ayuda de los trabajadores y camareros, los dejaron en Sidney.

Después del desembarque, los directivos del crucero dieron orden de que todos debían aislarse, y más aquellos que habían tenido contacto directo con los infectados, así se hizo y a cada uno de los mil 40 pasajeros se les colocó en un cubículo para guardar distancia.

Pasaron 14 días de cuarentena y los dos pasajeros que habían dado positivo al Coronavirus se les volvió a realizar un segundo test los cuales fueron negativos, así que el gobierno dio orden de  que salieran.

“Seguíamos  sin saber qué iba a pasar, así como salieron los últimos dos pasajeros, nos dijeron que abandonaramos Australia, no nos querían ahí porque estábamos “infectados”, sin importar que uno de nuestros compañeros tenía el Covid-19 y tal vez muchos de nosotros también,nos dijeron que nos fuéramos, así estuvimos dos semanas en medio del mar, nos llevaban comida  todos los días en  lanchas, y si alguno se sentía mal lo trasladaban en barcos

“Al ver que cada vez eran más los que presentaban síntomas, y más daban positivo en la prueba del Covid-19, el gobierno de Nueva Gales del Sur Australia, dijo que podíamos acercarnos a su puerto, a una Ciudad llamada Wollongong que es poco habitada, e inmediatamente nos fuimos ahí y desde entonces seguimos encerrados en cuarentena”.

Pero desde que llegaron a Australia,el gobierno y los medios de comunicación australianos los culparon de ser los causantes de que el Coronavirus llegara a Oceanía, pues a la semana del desembarque los noticieros confirmaron la muerte de 7 personas que estaban abordo de  Princess Carnival.

Por eso, el Comisionado de Nueva Gales del Sur, dio orden de que el 19 de abril el barco debía abandonar el puerto, pero fue gracias a que Jodi Mckay, Líder del Partido Laboral de Nueva Gales del Sur, apoyó para que no se hiciera de esa manera, por lo que  el  lunes pasado 50 trabajores de Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, con saltos, y extasiados de felicidad salieron de la embarcación para tomar vuelos e irse a casa.

Sin embargo, la situación todavía no está resuelta pues en el crucero todavía había 990 trabajadores y entre ellos 200 contagiados del Covid-19 y el gobierno dio prórroga para que el barco abandone Australia el 23 de abril, dejando a su suerte a las casi mil personas abordo.


Luego de que se diera el aviso, algunas embajadas se comunicaron con la embarcación y dieron permiso de que aquellos que estén sanos podrían ser repatriados vía aérea desde Australia.

“Es una buena noticia, las embajadas dieron aviso de que 130 trabajadores de diferentes países entre ellos México podíamos irnos a casa”.

Los trabajadores que puedan salir, lo harán antes del 23 de abril, y se hospedarán en hoteles de Australia para esperar y abordar los aviones.

En cuanto a los 860  tripulantes restantes, entre ellos 200 casos de coronavirus, tendrán que esperar a que las embajadas de sus países den el permiso de que puedan ser repatriados.

 

abril 23, 2020

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