(Video) RASSTEAMBOXING, la fábrica de campeones se presenta en el Salón Tropicana 

Crónica por: ALAN AMAURY

 

  • El gimnasio de boxeo fue invitado por Nación Mexa. 

 

De repente, el golpe. Emilio, 12 años, piel clara, brazos delgados, cabello lacio, bermuda y playera rojas, acaba de recibir un jab en el pómulo izquierdo que casi lo hace caer. Dominó el 1er round, pero Jared, su contrincante, aprovechó su cansancio para acorralarlo en una esquina. Es su primera pelea en vivo. 

La academia donde entrena Emilio se llama RassTeamBoxing, es una escuela de boxeo donde todos los alumnos son niños que han sufrido bullying. El entrenador, Juan Mejía boxeador con 20 años de experiencia en el boxeo, comenzó este proyecto en el que todos sus alumnos son niños cuadro de honor -Como él los llama. -que han sufrido abusos en sus escuelas y en sus barrios. 

Tenemos 6 meses de trabajo con los muchachos que acaban de subirse al ring. Estoy muy contento de ser participe de este proyecto mas me siento. Un niño bulleado vive con traumas, cabizbajo, callado. El bullying no se ataca con más violencia, el bullying se ataca con seguridad. 

Emilio retrocede un par de pasos. Voltea alrededor, todos están mirándolo. Busca con la cabeza al referee, él entiende su mirada y le pregunta: “¿Quieres continuar?” Emilio baja la mirada, pero no baja los brazos, los puños tiemblan, las piernas tiemblan, cierra los ojos y asiente con la cabeza. Dan la señal, tocan la campana, terminó la pelea. Es su debut, primera pelea y derrota.

 

Jared, 13 años, cabello chino, bermuda y playera azules, casi tan delgado como Emilio, su rival, y apenas unos centímetros más alto, se acerca, le da un par de palmadas y un abrazo que Emilio acepta a regañadientes. 

Jared viene de una generación de boxeadores y planea seguir entrenando hasta volverse profesional. Su padrastro ganó un título que Jared no recuerda, pero que menciona como algo muy importante. 

Nunca me ha dado miedo -Dice Jared. -Para mí ya es normal, no me da nervios, llevo practicando 1 año y 2 meses. 

Por un parte me siento mal (Por Emilio) porque nunca he sentido lo que es perder, pero sí un empate y sí se siente un poco feo, tú vas con la mentalidad de que vas a ganar y regresas a tu casa con la noticia de que empataste y pues todos se decepcionan de ti. 

Nunca me ha gustado decir que practico box porque soy un pco reservado. Sí soy de los populares, pero sólo dos de mis amigos sabían.

Una mujer de piernas largas, short pequeño y ajustado, playera negra, cabello oscuro y largo se mete entre las cuerdas con un cartel que indica el final del 2do raund. Todos chiflan, le piden una vuelta, le gritan cosas que seguramente ya le han gritado muchas veces, pero su belleza asusta a los niños. Emilio tiene la mirada baja, como contando hormigas. Jared se va a su esquina como intentando que no lo vean, aunque se le escapa una mirada cuando ella se da la vuelta. 

Todos aplauden, algunos gritan, están inconformes. Pagaron para ver a personas golpearse, no para ver niños abrazándose arriba de un ring.

Me siento tranquilo, para la próxima voy por el primer lugar, -Dice Emilio que abajo del ring usa lentes y no se quita el cubrebocas. 

Tengo miedo cuando me subo al ring -Me cuenta. -es algo que a mis compañeros y yo nos pasa al estar en un verdadero torneo. Este es nuestro primer torneo de mi escuela y mía y para mí es un honor concursar en un lugar como este.

Emilio habla lento, como si hubiera vivido una semana en esos 6 minutos que estuvo arriba del ring. Siendo sinceros, cuando estoy arriba del ring, siento que no puedo pegarles, pero cuando vas avanzando en la pelea te demuestras lo contrario a ti y a las demás personas. –Confiesa, como si tuviera vergüenza. 

Emilio dice que nunca se imaginó haciendo esto y que agradece el apoyo de su familia, que sin ellos no estaría aquí, ni haría nada de eso. Dice y se sienta en una silla al lado de un chico que lo recibe con un golpe juguetón en el brazo.

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