Volveremos a besarnos

Por: Pedro Pablo de Antuñano

Pedro Pablo de Antuñano. Sociólogo.
Pedro Pablo de Antuñano. Sociólogo.

*Pedro Pablo de Antuñano es Licenciado en sociología con especialidad en sociología política y el diplomado en políticas públicas por la UNAM-CEMEFI. Ponente en en el Foro Social Mundial de Porto Alegre, Brasil y autor de 5 libros publicados, 6 películas exhibidas, 4 discos y 4 obras de teatro.

 

1.- La cronología sintetizada de la pandemia que azota a la humanidad (que no al planeta) es muy vertiginosa por su carácter exponencial.

El 31 de diciembre 2019 la Organización Mundial de la Salud identifica los primeros casos de lo que entonces era una neumonía atípica, el 1 de enero de 2020 se clausura el mercado de marisco de Wuhan (cerca de Shanghái) en China por sospechar que los animales podrían ser la fuente de una infección nueva, el 7 de enero autoridades sanitarias chinas confirman la identificación de un nuevo coronavirus denominado COVID19, para el 11 de enero del mismo año, China reporta 41 infectados y el primer muerto por efectos relacionados con éste nuevo virus.

A la rápida propagación en países vecinos como Tailandia y Japón le siguieron en fila 20 países más, quienes entraron en shock sanitario de inmediato para llegar al 11 de marzo de 2020 fecha en la que la Organización Mundial de la Salud declara la pandemia mundial e insta a los gobiernos del mundo a tomar medidas para mitigar los efectos negativos y tomar acciones para frenar los contagios de COVID19.

Desde ese día, hasta la publicación del presente artículo, hay 1 millón de infectados y 40 mil muertos en 194 países paralizados, implementando diversas medidas para afrontar la crisis sanitaria y la crisis económica que viene detrás. 

Frente a los números crecientes, los ciudadanos se muestran proporcionalmente conmocionados en relación al número de muertos que se presentan en su nación, lo cierto es que la histeria colectiva es creciente y las medidas preventivas poco eficaces, lo cual genera una prevalencia creciente.


2.-Un virus, en cuanto a la teoría celular y molecular respecta, es un tipo de micro organismo compuesto de ácido nucleico (que le permite replicarse) y proteínas (que le permiten infectar células sanas).

Los virus, infectan a otros organismos como plantas, animales, humanos e incluso, otros virus.
Sin embargo, no son capaces de producir energía, lo cual infiere que no tienen la capacidad de metabolizar o de sintetizar proteínas, para replicarse, es necesario parasitar a una célula y desde allí replicarse para invadir organismos complejos.

Un tema muy importante respecto a los virus, es que su origen es incierto sigue siendo un misterio para los científicos en la materia y aunque hay varias hipótesis, son tres las ideas generalmente aceptadas en los colegios, institutos y especialistas doctos en la materia:

a) Origen progresivo, b) Origen regresivo y c) Origen co-evolutivo, y como hasta la fecha se han descubierto y estudiado más de 5 mil tipos diferentes de virus y todos presentan orígenes distintos, cabe la posibilidad que las tres hipótesis sean válidas simultáneamente.

Lo único que tenemos cierto es que no hay elementos empíricos para respaldar las teorías conspiranóicas ni pseudo científicas que alertan sobre una guerra biológica artificial iniciada por los humanos.

En este contexto, los Coronavirus son una familia de virus que se transmiten entre humanos y animales (hasta ahora) y que causan o profundizan padecimientos graves como el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) y el Síndrome Respiratorio de Oriente Medio (MERS).

El coronavirus como lo ha informado la OMS es un virus que se transmite de una persona infectada a otra a través de gotas de saliva expulsadas al toser o estornudar, al tocar o estrechar la mano o al entrar en contacto con un objeto o superficie contaminada con el virus y luego tocarse la boca, nariz o los ojos sin lavarse las manos.

Frente a este hecho comprobado y frente a la ausencia de una vacuna (hasta hoy) la OMS reitera la importancia de fortalecer las medidas preventivas como lavarse frecuentemente las manos, evitar el contacto al saludar (distancia preventiva entre personas) y mantener los objetos y superficies de uso común limpias para disminuir el riesgo de contagio del COVID19.

3.- La distancia social es la conducta responsable que puede mantenernos vivos y vivas; mantenernos en casa, es la recomendación general consensuada para contener la propagación del virus.

Pero el significado de esta acción voluntaria u obligada, es tal vez la ecuación a descifrar porque constituye la expiración del capital como concepto, valor y modelo de organización rectores de la humanidad.

El homo-sapiens anatómicas como conductuales modernas, datan de hace apenas 165, 000 años cuando los geólogos y geofísicos modernos consideran que la edad de la Tierra es de unos 4,467 millones de años, digamos que somos de las especies nuevas en este planeta, evolutivamente hablando.

Durante estos años, nuestro sistema de organización gregario está fundado sobre la base de la propiedad privada, la posesión de bienes y su reproducción y acumulación.

No vamos a profundizar en atención a la inteligencia del lector, pero lo anteriormente expuesto esta magistralmente plasmado y comprobado conceptualmente en las obras de las bases de la ciencia política: El Leviatán de Hobbes, El Contrato Social de Rousseau, El Espíritu de las Leyes de Montesquieu, El Príncipe de Maquiavelo, El Capital de Marx, El Economía y Sociedad de Weber, etc.

Lo que quiero aquí probar es que todos estos años hemos funcionado como agregado de individuos (comunidades y/o sociedades) sobre la base de la producción como paradigma de relación entre las personas, lo cual trae tesis colectivamente aceptadas como: “la historia d la humanidad es la historia de la lucha de sus clases” “Yo soy rico y poderoso, solo ante las miradas de otros pobres y desdichados” “dejar hacer, dejar pasar”, etc.

Todas las corrientes ideológicas versan sobre la tenencia, la posesión y sobre los tipos de relaciones que de allí emanan.

Las religiones, en su conjunto reivindican la ausencia de propiedad terrenal para aspirar a la vida plena espiritual, en contextos de resistencias civiles pacíficas que han perdurado por años hasta convertirse en arcaicas camisas de fuerza para la humanidad.

Pero, ¿a qué viene todo esto? A que todo el paradigma capitalista o anticapitalista y sus moderados del “centro” han visto roto su debate frente a una sola restricción que salva la vida en 2020 frente al COVID19: están prohibidos en todo el mundo los besos, los abrazos y las caricias.

4.- La función social del sistema ABC en la humanidad.
No se trata del sistema de frenos de un automóvil alemán de última generación, se trata realmente del lazo fundamental, la piedra angular y el vínculo central que mantiene juntos a los humanos como manada organizada y que se había venido depreciando por el marchar de la postmodernidad.

El sistema afectivo de los humanos se manifiesta mediante su sistema de Abrazos, Besos y Caricias (ABC), es el mecanismo mediante el cual se produce la “sinapsis” social denominada “empatía” la cual puede desagregarse pero que en términos generales asegura al individuo pertenecer a los diversos cinturones de socialización como lo son la familia, los pares y el trabajo, éste último nos hace diferentes del resto de primates de nuestra especie.

Diversos estudios conductuales han demostrado que la ausencia de ejercicio del sistema ABC, limita la capacidad cognitiva de diferenciar lo “bueno de lo malo”, es decir, en términos coloquiales por ejemplo que los humanos que durante la infancia no fueron abrazados, besados y acariciados amorosamente por los adultos que debían cuidarlos, suelen desarrollar conductas sociópatas o sicóticas que derivan en conductas antisociales concretas como la homicida.

Es por ello que si como medida espontánea se implanta la prohibición de ejercitar el sistema ABC de las personas trae como resultado, depresión, agresividad o ansiedad, lo cual es normal en tanto nos estamos privando de pertenecer a un entorno social con reglas y valores concertado colectivamente lo cual se traduce en los pactos sociales denominados “leyes”.

5.- Así como las abejas polinizan y de ello depende el curso de ecosistemas completos, de nuestra sinapsis social depende la permanencia de nuestros vínculos colectivos.

De esta manera es que hoy nos encontramos con miedo a morir infectados del COVID19, encerrados en nuestras casas y distantes unos de otros para poder sobrevivir. Nos encontramos con nuestras joyas, carros y casas, con nuestros cargos, títulos y propiedades pero sin poder salir y ser humanos de verdad, porque la dominación solo existe, frente a los ojos del otro.

Esta es la caída del capital como lazo fundamental en la relación de las personas, porque acabamos de descubrir que no son los “likes” ni la dominación ni la acumulación de objetos lo que nos permite pertenecer a nuestra comunidad, es justo otra escala de valores que hemos olvidado y que solo emerge en los terremotos huracanes y desastres naturales lo que nos mantiene unidos como personas, como individuos pensantes y emocionalmente vinculados.

Lo único que nos hace ser humanos, son los lazos de fraternidad, de cariño, de respeto de solidaridad y son esos lazos los que tienen una sola manera de demostrarse y es con Abrazos, Besos y Caricias.

Es por ello, que los humanos sobrevivientes a esta pandemia, deberán reconstruir un sistema de organización político económico y social basado en la escala de valores que nos hace justo eso, humanos.

No podemos seguir preservando (ni graduando) los niveles de concentración de riqueza tan escandalosos que hay hoy en día, no podemos priorizar la adquisición de bienes por encima de disfrutar a los seres que amamos y nos permiten pertenecer a esta manda llamada humanidad, es por eso que cuando encontramos la cura para el COVID19, lo primero que hay que reponer son esos millones de abrazos, besos, y caricias que nos hemos dejado de dar estos meses y poder ser lo que somos: personas. Debemos desterrar la forma cruel con la que el humano trata al humano y a su entorno, en otras palabras, una humanidad más humana nos reclama organizada sobre otra escala de valores.
El mundo no podrá ser igual que antes después de la pandemia del COVID19.

#VolveremosAbesarnos #VolveremosAbrazarnos #VolveremosAcariciarnos

 

abril 3, 2020

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