¿Y la justicia?

Por: Rosalía Vergara

Rosalía Vergara
Reportera de la Revista Proceso
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Columna #NoPolitices

 

El 25 de septiembre, Tania Elis Hernández, de 24 años de edad, estudiante de excelencia del sexto semestre de Sociología en la FES Acatlán de la UNAM fue liberada después de un mes  de haber sido encarcelada en el Centro de Prevención y Readaptación Social Santiaguito en Almoloya de Juárez, Estado de México.

Ahí llegó un 25 de agosto, después de haber sido detenida, incomunicada y condenada por supuestamente participar en actos vandálicos dentro del campus, en marzo pasado. Le exigían pagar 4 millones de pesos para reponer los daños.


Recuperó su libertad y la acción penal en su contra se extinguió gracias a la defensa hecha por el Instituto Federal de Defensoría Pública, quien logró un acuerdo reparatorio, el cual consiste en que presentará servicios a la comunidad a través de INMUJERES, en el programa de mujeres en Lucha por la Paz durante dos años e informará cada mes a una facilitadora.

Esta noticia me dio instantes de felicidad, porque no me parece justo que la UNAM condene así a una universitaria, pues es en esta etapa donde nos definimos hasta ideológicamente y estar en contra del abuso o el acoso sexual dentro de las facultades no hace quedar mal a la estudiante, sino a la máxima casa de estudios.

En eso estaba cuando un amigo me compartió los memes y comentarios de las personas que no les gustó la liberación de la estudiante. No los vi todos porque me sorprendió mucho el odio que generó en la gente la situación de esta muchacha, cuyo derecho a protestar es tan legítimo como el libre derecho a la manifestación de las ideas de los tuiteros y feisbuqueros.


Es solo que me sorprendo cuando esas ideas son demasiado violentas, agresivas, ofensivas o cuando la gente guarda silencio cuando se necesita gritar y despotrica solo en un grupo de Whatsapp o detrás de una cuenta falsa en alguna red social.

De esto vi mucho, pero nada respecto a que ese mismo día, el portal Animal Político publicó una investigación sobre las reglas establecidas por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) cuando una alumna o trabajadora presenta una queja por acoso o abuso sexual contra alguien y debe firmar una carta donde se compromete a la confidencialidad, pero si incumplía podrá ser expulsada o despedida.


Esto según el “Marco de Protocolo en contra del Acoso Sexual”, dentro del ITAM. Así lo señaló el documento que circuló por internet hasta que el ITAM anunció que lo modificaría.

Los ominosos párrafos señalaban: “En este entendido, por medio de la presente, me comprometo a guardar estricta confidencialidad de toda la información a la que tenga acceso o de la cual tenga conocimiento, de manera verbal o escrita, con motivo de la queja interpuesta dentro del Marco de Protocolo.

“Estoy consciente que, de incumplir las obligaciones aquí suscritas, incurriré en una falta de probidad y me haré acreedor o acreedora a una baja definitiva del ITAM, o bien a una rescisión de mi contrato o convenio de prestación de servicios profesionales”.

Además, se comprometían a no divulgar, dar a conocer, compartir, revelar, transmitir, reproducir o copiar total o parcialmente esta información, por medio alguno, ya sea para mí o para terceros ni a utilizar, dar destino, guardar, conservar o modificar la información a beneficio propio ni usarla, aún sin revelarla, en beneficio de terceros y otras cosas tan inapropiadas que a cualquiera ofenderían, pensé.

Pero al no ver memes, ni críticas ni burlas ni ofendidos ni nada, me di cuenta que no, que pese a que hay hechos tan ofensivos, también hay personas a las que nada las ofende mientras le pasen a los demás.

Tres días antes, el 22 de septiembre, el profesor de la Universidad Iberoamericana al ex diputado del Partido Verde Ecologista de México (2009-2012), Rodrigo Perezalonso, fue despedido de la Universidad Iberoamericana por haber ofendido con un tuit a la senadora Citlalli Hernández, de Morena.

Un día antes, el 21 de septiembre en su cuenta de Twitter @rperezalonso escribió: “Senadora Citlali (sic) se registró a la Presidencia de @morena con la plataforma OINC. (Imagen de un cerdito = Organizadas e Indignadas por la Nutrición de Citlalli) #OINC #Morena”.

Posteriormente y ante las críticas por sus ofensivas palabras redactadas, el sujeto que se presenta como columnista en @dineroenimagen y @Excelsior MPA @Harvard y @yglvoices, da clases y sus opiniones son totalmente personales, comentó: “Hoy subí un tuit de broma sobre una Senadora, como lo he hecho como sátira en diferentes ocasiones acerca de otros personajes públicos. Creo que me excedí, sobre todo porque la broma se centró en el físico de esta persona. Por ello, ofrezco una disculpa”.

Pero esa explicación no fue suficiente para la Universidad Iberoamericana que, en un comunicado de dos fojas, publicado en su cuenta de esa red social @IBERO_mx, anunció que el profesor Rodrigo Perezalonso había sido separado de su cargo.

De esto tampoco vi una reacción tan viral y agresiva como con la estudiante acatleca. Mucha gente quedó satisfecha con que el ITAM se retractara y que despidieran de la Ibero al profesor que confunde la misoginia con la burla.

Y esto es lo que me preocupa más, que la sociedad sea tan indolente, tan poco empática, donde los hechos duelan solo cuando es personal y que la justicia quede en manos de los justicieros tuiteros o feisbuqueros, al grado de pedir, cuando los #Lords o las #Ladys se vuelven virales un día sí y otro también, que se les identifique para poder destruirlos a base de tuitazos, deseando que se les despida de su trabajo y esperando el video donde se disculpan por sus actitudes tan fuera de lugar.

Estoy consciente de la polarización de la sociedad por las ideas, por la política, por el gobierno, por el presidente, por el cambio climático, pero desde mi punto de vista quien gana con esto es el sistema, aquél que sigue haciendo al mundo más desigual, más represor, más fascista, mientras la gente se pelea entre sí, se grita porque no comparte la forma de protesta de otros, o el objeto por el que se manifiesta o no le cae bien la persona por la que lucha, desviando así la atención de la demanda principal de todos los movimientos sociales, grandes o pequeños y que es obtener justicia.

Contadores SDV

 

 

septiembre 29, 2020

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